Lucía y Cristina llevaban meses planeando su escapada de Semana Santa. Salieron desde Barcelona con su coche cargado de ilusión, playlists, bocatas y una ruta clara: Santander, Picos de Europa, Llanes, Cudillero, y vuelta por la costa.
Pero a las pocas horas de llegar a Cantabria, el coche comenzó a fallar. Un sonido extraño, una parada repentina. Avería grave. Y el taller no podía repararlo antes de 5 días.
“Pensamos que el viaje se había acabado. Estábamos en un pueblo pequeño, sin opciones… hasta que llamamos al seguro”.
Gracias a su seguro de asistencia en carretera, la grúa trasladó el coche al taller oficial que más les convenía por la ruta que habían trazado de viaje, y les ofrecieron un vehículo de sustitución desde el primer momento. Sin papeleos. Sin esperas.
“Seguimos la ruta como si nada. Visitamos Santillana, Comillas, Ribadesella, y pudimos recoger el coche reparado justo antes de volver a Barcelona.”
La historia de Lucía y Cristina nos recuerda que, cuando viajas en coche, no se trata solo de moverte, sino de poder continuar si algo falla. Una buena póliza de auto no solo te protege en carretera, también salva planes, experiencias… y vacaciones enteras.
“El viaje fue un éxito porque el seguro respondió como debía. No solo nos ayudaron, nos acompañaron en cada paso”.
Andrea Montaner
Lucía y Cristina llevaban meses planeando su escapada de Semana Santa. Salieron desde Barcelona con su coche cargado de ilusión, playlists, bocatas y una ruta clara: Santander, Picos de Europa, Llanes, Cudillero, y vuelta por la costa.
Pero a las pocas horas de llegar a Cantabria, el coche comenzó a fallar. Un sonido extraño, una parada repentina. Avería grave. Y el taller no podía repararlo antes de 5 días.
“Pensamos que el viaje se había acabado. Estábamos en un pueblo pequeño, sin opciones… hasta que llamamos al seguro”.
Gracias a su seguro de asistencia en carretera, la grúa trasladó el coche al taller oficial que más les convenía por la ruta que habían trazado de viaje, y les ofrecieron un vehículo de sustitución desde el primer momento. Sin papeleos. Sin esperas.
“Seguimos la ruta como si nada. Visitamos Santillana, Comillas, Ribadesella, y pudimos recoger el coche reparado justo antes de volver a Barcelona.”
La historia de Lucía y Cristina nos recuerda que, cuando viajas en coche, no se trata solo de moverte, sino de poder continuar si algo falla. Una buena póliza de auto no solo te protege en carretera, también salva planes, experiencias… y vacaciones enteras.
“El viaje fue un éxito porque el seguro respondió como debía. No solo nos ayudaron, nos acompañaron en cada paso”.
Andrea Montaner