Serafín Serrano, cliente desde hace años, contactó conmigo pasadas las fiestas. La noche de Reyes al volver a casa, resbaló y acabó en urgencias con tres costillas rotas. Estaba preocupado porque tenía muchas dudas sobre qué había pasado y si podía ejercer algún derecho. Según su versión de los hechos, el suelo por el que caminaba tenía adoquines levantados y estaba resbaladizo. El accidente se había producido en el parking de un centro comercial muy concurrido dadas las fechas.

Le conté que, según la legislación, puede haber muchas razones para un mismo tipo de accidente. Depende mucho el lugar en el que este se produzca. Normalmente hay lugares con alto índice de accidentes tales cómo los estacionamientos y las aceras mal mantenidas, las zonas con escombros o los suelos con algún tipo de irregularidad. Mi consejo fue que intentase determinar si su caída se había producido por un mantenimiento negligente del sitio, recordándole que incluiría, por ejemplo, una mala iluminación o una superficie resbaladiza muy pulida.

Estas y otras causas pueden ser suficientes para interponer una reclamación civil o contencioso-administrativa, dependiendo de si el recinto es propiedad pública o privada. En el caso de Serafín, está claro que se trata de un espacio privado.

Lo que aconsejo en estos casos es asegurarse de que, salvo lesión grave que requiera asistencia médica inmediata, se avise a la policía o a la guardia civil para poder realizar un atestado del accidente. Este documento será vital durante la reclamación, ya que en él aparecerán los datos relativos a la causa que provocó el accidente; de los testigos, si los hubiese, y de las consecuencias ocasionadas. También será necesario presentar un parte médico de lesiones y toda la documentación pertinente que pueda ser de utilidad durante el proceso de reclamación.

En definitiva, lo más importante cuando sucede un percance como el de Serafín es mantener la calma y seguir unos sencillos pasos que hacen hincapié en el esfuerzo de ir al hospital, obtener un parte de lesiones y gestionar la reclamación. En CLOSASEGUROS podemos ayudarte a solucionar dudas respecto a este tipo de accidentes.

Marta Caralt

Técnica de Siniestros

Las nuevas tecnologías suelen permanecer en segundo plano hasta que surge una necesidad y necesitamos sacar un beneficio inmediato con su uso. Entonces ocurre algo extraordinario: abandonamos viejos hábitos y nos adaptamos de un salto al cambio. Hace años que en el sector del hogar oímos hablar de términos como “electrodomésticos conectados”, “casa inteligente” o “domótica”. Sabemos que, como ha ocurrido en otros ámbitos de la tecnología, en el futuro todos los dispositivos del hogar estarán “conectados”. Hoy en día, la mayoría de nuestros electrodomésticos no lo están. Sin embargo, la transición hacia el horizonte digital empieza ahora.

Estuve con Josep Grifol, director general de AKEMIRA HOME y experto en seguros de hogar. Durante un buen rato hablamos sobre los cambios que están surgiendo en este sector a raíz del desarrollo tecnológico que afecta a nuestras casas.

Como Josep es un verdadero conocedor de este campo, le pregunté si creía que la domótica ha llegado a nuestros hogares para quedarse o si en algunos hogares ya ha entrado y en otros tardará algún tiempo, por aquello del “proceso de adopción” de los usuarios. Si pensaba que al disponer de medidas de seguridad más avanzadas disminuye el riesgo y por tanto la prima.

Rápidamente me contestó que las compañías de seguros se basan en datos históricos y estadísticos para fijar sus primas de riesgo para cada una de las pólizas. Sin duda, el coste de cualquier incidente en una vivienda es menor cuanto más rápida es la respuesta para paliar los efectos de dicho incidente.

Me puso el ejemplo de un viaje de fin de semana en el que nuestra casa se queda vacía y sufrimos una intrusión. Es muy probable que el coste para subsanar los daños de esa intrusión sea sensiblemente menor si estamos al corriente de este hecho inmediatamente. Es decir, si tomamos una acción en tiempo presente en lugar de tras descubrirlo al volver. En ese tiempo que ha pasado los intrusos han podido seguir causándonos daños.

Otro caso que me comentó fue el de un escape de agua. Cuanto antes lo detectemos, menor será el daño producido. Lo mismo valdría para un incendio y una detección temprana del humo o para una fuga de gas. Si a todo ello le sumamos el efecto dinosaurio (elementos que se usan para desalentar a los ladrones de que cometan robos) que nos proporciona la domótica con elementos como el encendido momentáneo de luces, aparatos de radio o televisión, movimientos de persianas, cortinas o toldos para simular que hay alguien en casa, la probabilidad de que nos roben es mucho menor, me decía Josep.

Mientras hablábamos me surgió otra cuestión a plantearle: ¿qué ocurriría si no conectase las medidas de seguridad y entrasen a robar en mi casa?

Su respuesta fue asegurar que la potestad de conectar las medidas de seguridad es única y exclusivamente nuestra, como usuarios responsables. Somos los únicos que podemos decidir en qué momento el sistema de vigilancia debe avisarnos si se detecta alguna incidencia.

Los sistemas de vigilancia normalmente permiten la conexión y desconexión remota, por lo que en caso de descuido siempre tenemos la posibilidad de realizar esta conexión a través de nuestro móvil. Si tenemos la desgracia de que alguien entra a robar y, por cualquier motivo, no habíamos conectado las medidas de seguridad, entonces, y a diferencia de las compañías de servicios de seguridad que no nos proporcionan ningún seguro, la póliza de nuestra compañía de seguros es nuestro último recurso para resarcir los daños causados por los ladrones.  En este caso, la aseguradora puede hacer uso de los datos históricos y decidir cambiarnos la prima de nuestra póliza si considera que esta situación se puede dar de modo frecuente en nuestro caso. En definitiva, los usuarios somos responsables de activar nuestros sistemas, siempre que las condiciones nos lo permitan.

Finalmente, estuvimos hablando acerca de si una compañía de seguros podría obligarte a contratar medidas de seguridad privadas. Me dijo que normalmente la compañía de seguros nos ofrecerá varias opciones de póliza en función del riesgo que calcule en cada caso. En el peor de los ellos, si el riesgo es muy elevado podrá retirar la oferta de su póliza. También podrá recomendar la inclusión de ciertas medidas de seguridad para reducir el riesgo de la póliza. Sin embargo, nunca obligará a la contratación de un determinado sistema o servicio de seguridad.

Casi al final de nuestra charla yo me lamentaba de que habría una gran cantidad de tipos de sistema de seguridad y medidas antirrobo que no fueran conocidos por el público. Quise saber por donde empezar a adaptar un hogar a este modelo y me recomendó que lo más sencillo es familiarizarse con la tecnología adquiriendo un solo elemento o conjunto básico de elementos conectados y empezar practicando a través de la App del fabricante.

Aseguraba que pronto se tendría un mayor conocimiento y confianza en estos sistemas y que entonces la gente instalaría otros sensores que permitan automatizar tareas un nuevo “hogar conectado”. Así cualquiera podrá sentirse cómodo, más seguro, y generar de esta forma una buena experiencia de usuario.

En resumen, tras la conversación con Josep concluimos que el proceso de adaptación tecnológica por parte de los usuarios será lento, pero acabará por suceder de forma natural. La sensación que da es que los hogares van a estar cada vez más conectados con uno mismo, tanto fuera como dentro de casa. En CLOSASEGUROS estamos a tu disposición para ayudarte y resolver las dudas que puedan surgirte con respecto a temas relacionados con el hogar, la domótica o las nuevas tecnologías y las pólizas correspondientes.

Nacho Gómez Calzado

Director

Nos encontramos en la época del año en la que el riesgo por inundaciones aumenta. Las fuertes tormentas pueden ocasionar daños en viviendas y vehículos.

Clientes como Rosa nos llaman durante esta época del año para resolver dudas sobre un imprevisto así. A continuación, os resumimos las preguntas más frecuentes que tanto ella como otros clientes nos transmiten sobre esta cuestión.

¿Cubren los seguros de hogar y de coche los daños causados por inundaciones? En tal caso, ¿cómo podemos reclamar?
Es importante disponer de una buena póliza de hogar y de coche para que, en caso de siniestro, tengamos la mejor cobertura posible ante cualquier imprevisto.

¿Quién se encargaría de ofrecer una indemnización cuando sucede una catástrofe natural como puede ser una inundación?
En este caso actuaría el Consorcio de Compensación de Seguros y no nuestra póliza. El Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) es una entidad pública que desempeña múltiples funciones en el ámbito del seguro. Entre ellas destacan las relacionadas con la cobertura de los riesgos extraordinarios, el seguro obligatorio de automóviles, el seguro agrario combinado y la liquidación de entidades aseguradoras.

Entonces, ¿qué se entiende por “riesgos extraordinarios”?

Son aquellos fenómenos naturales como fuertes vientos, grandes tormentas o terremotos; hechos de carácter político o social, como atentados terroristas o rebeliones y acciones de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado.

Por lo tanto, una inundación extraordinaria se considera un riesgo extraordinario que deberá atender el Consorcio.

¿El Consorcio me dará cobertura sin tener una póliza de seguro?

No, es requisito indispensable tener contratada una póliza de seguro con cualquier compañía aseguradora para poder recibir esta compensación por parte del Consorcio:

¿Cómo puedo reclamar en el caso de haber sufrido daños a consecuencia de una inundación?

La reclamación al Consorcio puede realizarse a través de un mediador de seguros, a través de la compañía en la que estemos asegurados o directamente, nosotros mismos, a través de los siguientes canales:

¿Qué tipos de documentos se necesitan para llevar a cabo el trámite?

Para formalizar una reclamación será necesario aportar la siguiente documentación:

Ventajas de realizar la reclamación a través de un mediador

Son muchas las ventajas de reclamar con la ayuda de un mediador o corredor de seguros:

Es importante solicitar la reclamación lo antes posible para evitar complicaciones a la hora de aportar documentación o realizar los trámites correspondientes.

Como ves, es posible estar cubierto ante los daños materiales que puede causar una inundación. Es recomendable insistir en las vías citadas para llevar a cabo las reclamaciones correspondientes. Recuerda que en CLOSASEGUROS estamos a tu disposición como mediadores para ayudarte en casos como este.

Carolina Franco

Ejecutiva de cuentas

En los últimos meses estamos viendo que las empresas y los particulares se ven afectados por suplantaciones de identidad en términos que afectan a sus productos financieros y números de cuenta, entre otros. Sara, clienta en CLOSASEGUROS, tenía muchas dudas con respecto a si debía contratar algún tipo de seguro que cubriese riesgos digitales tanto para ella, como para la empresa en la que ejerce con cargo ejecutivo.

Tras un encuentro con ella, os resumimos sus principales preguntas y nuestro análisis.

¿Pueden suplantarme la identidad?
Este tipo de robo es la proporción de la identidad de una persona que se hace pasar por otra para acceder a ciertos recursos o la obtención de créditos y otros beneficios en nombre de esa persona.
El robo de identidad es el delito con mayor crecimiento en el mundo. Con el tiempo, los datos de los documentos de identidad como la tarjeta de crédito, la tarjeta de débito, los cheques y cualquier otro documento que contenga los datos personales se han vuelto muy importantes. En el año 2014 se denunciaron 117 delitos de suplantación de identidad solo en España.

¿Qué puedo hacer para protegerme?
Evita utilizar tu usuario y contraseña en sitios web de dudosa procedencia que te lleguen por correo electrónico. Jamás compartas información financiera, es confidencial y debes tratarla con precaución. Proporcionar tus contraseñas a amigos, pareja o familiares, para confirmar alguna transacción puede ser un riesgo porque no sabes en qué terminal acabarán tus datos. Finalmente, las compañías aseguradoras están recomendando - incluso exigiendo- que todas las empresas aseguradas tengan instalado el sistema de doble autenticación. ¿Qué quiere decir? Pues que este sistema se basa en que cualquier acceso al correo cuente con un sistema de doble seguridad, como por ejemplo una contraseña enviada al móvil del usuario que está intentando acceder a la sesión/cuenta.

¿Es un problema sectorial o afecta a toda la sociedad?
Cada día en España se registran 11 denuncias de delitos de usurpación de identidad. En 2021 hubo casi el doble de casos (4.321) que en 2020 (2.911). Muchos de estos casos surgen a raíz de transacciones online falsas y los ladrones de identidad usan ese nuevo perfil para estafar. 

Esperamos que estos consejos os hayan esclarecido algunas dudas sobre este tema, tal y como lo hizo con Sara. La ciberseguridad y la protección en entornos digitales va a ser cada vez más importante en el desarrollo de la actividad empresarial de los seguros y de muchos otros sectores.

Mario Verneda

Ejecutivo de cuentas

En muchas ocasiones, como profesionales del sector seguros, hemos oído decir a algunas empresas que las pólizas de seguros no cubren nada, que cuando tienes el siniestro siempre son excusas de las compañías para no pagar o que siempre que lo necesitas el seguro no sirve.

Lamentablemente esta es una concepción que en mayor o menor medida está en la mente de algunos de los clientes a los que nos dirigimos como sector. Como corredores de seguros, nos gustaría hacer una pequeña reflexión.

En nuestra opinión, lo fundamental para entender por qué pasa esto es relativamente sencillo: los productos aseguradores generalmente son productos complejos y en ocasiones se venden de forma muy simple. Dejadnos explicar brevemente lo que queremos decir con esto.

Una póliza de seguro es un contrato de adhesión entre el tomador y la aseguradora. Este contrato, por ejemplo, para cubrir una responsabilidad civil empresarial, en este ejercicio de ficción, podría tener unas 50 páginas y unas 150 cláusulas, lo que no sería nada inusual. Así pues con el contrato establecemos la piedra angular que regulará la relación entre las partes (aseguradora y tomador). Si pasa algo, cuáles serán las consecuencias, qué importe estoy asegurando, qué es lo que estoy asegurando, etc...

Para saber lo que estas contratando, deberías entender si tanto las cláusulas particulares (las que establece el tomador), como las generales (a las que te adhieres). Son las que necesitas, y lo más importante, las que tú quieres como tomador de ese seguro. En el mundo de la empresa, para poder hacer un traje a medida (ya que cada empresa es un mundo), se tiene que entender el negocio en su totalidad: actividad, proceso productivo, instalaciones, modelo de negocio, etc... Aquí viene el principal problema, que nos incluye a los mediadores:

¿Cuántas veces hemos cotizado (aquí nosotros incluidos) con una copia de una póliza ya existente sin preguntar nada más?

¿Cuántas veces hemos comparado únicamente el coste del seguro para llevarnos una póliza?

Muchas veces, en el sector de la mediación, olvidamos lo que vendemos. Nosotros no nos cansamos de repetirlo a nuestros equipos: “no vendemos pólizas de seguro, vendemos un servicio profesional de asesoramiento y gestión a nuestros clientes”.

Para hacer lo anterior, no puedo hacer una “chapuza” con la contratación de una póliza de seguro. Nuestro trabajo como profesionales del sector es afilar la pluma y recomendar al cliente lo que necesita para sus circunstancias particulares y no solo compararle el coste por las ganas de vender más rápido y fácil. Esto último lo podría hacer cualquiera, no hace falta ser un profesional del sector.

El día del siniestro, hacer las cosas bien al principio y mantener nuestras pólizas de seguro al día, como muchas cosas en la vida, es lo que marcará la diferencia entre que el seguro funcione como debe y que sea una auténtica bomba de relojería. Porque no se pueden comprar un BMW a precio de un Dacia Logan, y esto a veces pasa en el mundo asegurador, que vendemos duros a cuatro pesetas por querer hacer las cosas rápido.

Lo que acaba pasando es que prometemos pólizas blindadas contra cualquier inclemencia a nuestros clientes cuando realmente nos hemos dejado de montar el blindaje en la cadena de producción.

El próximo día que un corredor te haga 50 preguntas sobre tu negocio e intente entender lo que haces, cómo lo haces, cómo funciona tu modelo de negocio, los departamentos, cómo son las instalaciones, etc... Ahí tendrás la primera señal de que estás comprando un servicio y no una póliza de seguros. La diferencia es sutil, pero importante.

Alejandro Closa

Director

¿Alguna vez hablando con algún conocido acerca de vuestros respectivos seguros de salud te has enterado de que el tuyo es más caro?

No entres en pánico, nadie te está timando. El precio de los seguros de salud, al igual que los seguros del hogar o los de coche, depende de muchos factores:

“¡Juventud, divino tesoro!” como decía Rubén Darío…

¿Quién crees que tiene más enfermedades: una persona de 25 años o una de 75? Aunque es posible que la de 25 tenga algún problema de salud, por regla general, las personas más jóvenes tienen menos riesgo de padecer enfermedades. Por este motivo, las compañías aseguradoras estiman que harán un uso menor de los servicios médicos, de ahí que su precio sea más económico.

A mejor servicio, mayor precio.

Por ejemplo, si vas a un restaurante Michelin, el precio del menú será superior que en un restaurante con una categoría inferior. Si compras un apartamento en el centro de tu ciudad, será mayor que si lo compras en un barrio periférico.

En el sector de los seguros es lo mismo. Un seguro a terceros en el coche es mucho más económico que uno a todo riesgo porque la cobertura es distinta. Es igual para los seguros de salud.

Los seguros de reembolso te permiten acudir a cualquier médico en el mundo que tú elijas, mientras que los seguros de cuadro médico, te limitan a escoger entre un determinado número de médicos concertados por la compañía.

Como es lógico, el seguro de reembolso es más caro que el de cuadro médico ya que genera un gasto extra que tendrá que pagar la aseguradora.

Seguramente has escuchado este término más de una vez. En los seguros de salud hace referencia a que el gasto es compartido entre el asegurado y la aseguradora. Por ejemplo, una visita a un especialista, una prueba de escáner, o ¡incluso ir al podólogo!

Obviamente, este tipo de seguro médico es más económico que un seguro que no tenga copagos y en el que la aseguradora tenga que hacerse cargo de todos los costes. Eso sí, la ventaja de este último es que proporciona acceso a todos los servicios sin ningún coste adicional.

¿Vas a contratar un seguro de salud solo para ti o también para otros miembros de tu familia? Si eliges la segunda opción, es habitual que las compañías te ofrezcan descuentos por número de asegurados.

Pero ¿por qué es posible reducir el precio para las compañías? Pues porque el gasto que se pueda producir por los servicios utilizados por un asegurado se reparte entre el resto.

¿Vives en una zona urbana o rural? ¿En una zona industrializada o agrícola?

Por ejemplo, en grandes ciudades como Madrid o Barcelona, las posibilidades de contraer una enfermedad respiratoria, debido a la calidad el aire por el tráfico, el medio ambiente, etc. o coger un simple catarro aumentan exponencialmente ya que las personas están más expuestas al contagio por el elevado número de habitantes.

Además, estas zonas suelen ser de mayor nivel adquisitivo, lo que afecta al gasto médico y, como consecuencia, al precio de tu seguro.

Ahora ya sabes qué factores afectan al precio de tu seguro de salud, aunque… ¡un momento!

¿Por qué el precio de mi seguro de salud ha subido este último año?

Para responder a esta pregunta debes tener en cuenta que, además de todos estos factores que acabamos de mencionar, también afecta el uso que hayamos hecho durante el año anterior del seguro, lo que se conoce como siniestralidad.

Este factor depende de cómo lo trate la compañía aseguradora. Hay compañías que reparten la siniestralidad entre todos sus asegurados y otras que gravan el precio de forma individual.

Sin embargo, es importante tener en mente que las compañías tienen en cuenta los usos indebidos de los seguros. ¿Te encuentras mal pero no es nada nada urgente? Entonces no hagas uso del servicio de urgencias y pide una cita con un médico de atención primaria. ¡De esta forma evitarás sorpresas en el precio de tu seguro el próximo año!

¡Recuerda! El precio de un seguro de salud depende de la edad, la cobertura, el copago, el número de asegurados, el lugar de residencia y el uso indebido de tu seguro.

Juan Carlos de la Rosa

Responsable de Salud e Innovación

¿Para ser el beneficiario de un seguro de vida tengo que contratarlo yo?

Vamos a verlo con un ejemplo real

La semana pasada recibí una pregunta de una de nuestras clientas, Carmen, que por otra parte es bastante habitual. Carmen me contaba que consideraba importante contratar un seguro de vida, ya que su marido Alfonso, propietario de un pequeño negocio, es quien aporta los ingresos en el hogar. Pero Carmen pensó: ¿qué pasa si algún día Alfonso ya no está? Ante esta situación, lo que necesita Carmen es protegerse para que, en caso de fallecimiento de Alfonso, no vea mermada su calidad de vida y pueda contar con una cobertura adecuada.

Explicado el caso, y teniendo en cuenta que el objetivo es que ella reciba una la indemnización en caso del fallecimiento de su marido, Carmen me preguntó: "Entonces, ¿quién debe aparecer como asegurado, Alfonso o yo?".

Para que Carmen entendiera bien la composición de este tipo de seguros, lo primero que hice fue explicarle cuáles son las figuras que intervienen en él:

  1. Asegurador: es la entidad que comercializa el seguro. Por ello le pedí a Carmen que me explicara su necesidad concreta, y así encontrar la póliza que mejor cubra sus riesgos actuales y futuros.
  2. Tomador: es la persona o entidad que paga la póliza, puede ser una persona física o jurídica. En su caso, el tomador será su marido, Alfonso, pero esto no significa ni que sea el asegurado, ni que reciba la indemnización. Simplemente quiere decir que se hace cargo del pago de la prima.
  3. Asegurado: es la persona sobre quien recae el riesgo. Dado que el riesgo de fallecimiento que queremos cubrir es el de Alfonso, es él quien debe aparecer como asegurado.
  4. Beneficiario: es la persona que recibe la indemnización. Es posible que coincida con el tomador y asegurado o no. En el caso de los seguros de vida no coincide, ya que la persona que recibe la indemnización (Carmen) es distinta a la persona asegurada (Alfonso).

Aproveché, además, para explicarle a Carmen que la cobertura principal u obligatoria de un seguro de vida es el fallecimiento, sea cual sea la causa. Las otras coberturas como invalidez absoluta permanente, fallecimiento accidental, invalidez accidental o gran invalidez se consideran coberturas complementarias.

¿Cuándo se cobra un seguro de vida?

Si llega el momento en que te ves en esta situación, has de tener en cuanta que hay dos situaciones para cobrarlo: cuando se da el fallecimiento del asegurado o bien cuando se le reconoce una invalidez, en el caso de que esta cobertura se haya contratado.

Cobro por fallecimiento

En el caso de cobro por fallecimiento, serán los beneficiarios designados por el asegurado de la póliza los que tendrán derecho al cobro. Estos podrán ser:

Si estás pensando en contratar un seguro de vida, ten en cuenta que puede haber tantos beneficiarios como desees y, los pueden cambiar tantas veces como quieras a lo largo de la vida útil de la póliza. ¿Quieres saber cómo hacerlo? Tienes dos formas: O mediante comunicación escrita a la aseguradora o mediador de seguros o indicándolo expresamente en el testamento.

Cobro por invalidez

En este caso será el propio asegurado el que cobre por invalidez una vez le haya sido reconocida por un juez.

En resumen, las pólizas de seguros de vida ponen a tu disposición una serie de herramientas que protegen a los tuyos en caso de que ocurra alguna desgracia. No solo en caso de fallecimiento, también en caso de invalidez o discapacidad, siempre y cuando esté incluido en la póliza.

En CLOSASEGUROS contamos con un grupo de expertos que te asesorarán y ayudarán a elegir el seguro de vida que mejor se adapte a tus necesidades.

Luis Lloret

Responsable de vida y ahorro

Cumplir con las obligaciones de los contratos es vital para la continuidad y solvencia de tu negocio pero ¿Qué pasa si necesitas una garantía extra para cubrir con esos riesgos?

Es importante que conozcas los instrumentos que te ofrecen esa garantía adicional.

¡Toma nota!

Te vas a encontrar con estas dos posibilidades: seguro de caución y aval bancario. Vamos a recurrir a la definición de la Real Academia Española para saber en qué consiste cada término.

Según la RAE caución es la ‘’Garantía que presta una persona u otra en su lugar para asegurar el cumplimiento de una obligación actual o eventual.’’

Es decir, las empresas utilizan el sistema de seguro de caución para realizar la gestión de obligaciones a terceros. Se trata de una garantía para asegurar que el cliente cumpla su obligación frente al beneficiario.

Por otro lado, la RAE define aval como ‘’Obligación que alguien adquiere de hacer aquello a lo que otra persona se ha comprometido, en caso de incumplimiento.’’

En este caso, quien avala es un tercero, el banco, que asume el compromiso de hacerse cargo de la deuda en caso de que el deudor no pudiera afrontarla.

¿Cuáles son las diferencias?

La finalidad tanto del seguro de caución como del aval bancario es similar. Sin embargo, existen diferencias entre ambos:

Ventajas del seguro de caución frente al aval bancario

Como has podido intuir, el seguro de caución tiene varias ventajas en comparación con el aval bancario:

¿Nos cuentas tu caso? En CLOSASEGUROS te aconsejaremos y resolveremos todas tus dudas, nos adaptaremos a tus necesidades para el encontrar la cobertura que mejor encaje con tu situación. ¡No dudes en contactar con el equipo CLOSASEGUROS!

Antes de ser el malware causante de un auténtico terremoto a nivel global, Pegaso era hijo de la Gorgona Medusa en la mitología griega.

Sí, es increíble las vueltas que da la historia. Ahora es el adalid de NSO, la empresa israelí que le dio vida y acaba de poner de relieve lo vulnerables que somos todos cuando se trata de ciberataques.

Pegasus golpea actualmente a las grandes esferas pero también puede afectar a un particular o una empresa, nadie está exento de sufrir su ataque. Sus efectos pueden ser catastróficos.

Pero no todo es Pegasus cuando hablamos de espionaje y ciberataques, sin ir mas lejos, en febrero de este año, un ransomware (Conti) dejó sin patatas fritas y cacahuetes al Reino Unido después de secuestrar los datos KP Snacks, la empresa que representa importantes marcas como Popchips o Tyrrell´s y suministra de estos productos a las islas.

Otro ejemplo es el del propio Mark Zuckelberg, que fue hackeado debido a un error de principiante: poner las mismas contraseñas en todas sus redes sociales. Al CEO de Facebook le suplantaron la identidad, al igual que a nuestro antiguo ministro de asuntos exteriores Josep Borrell, víctima también de suplantación a través de Linkedin, en septiembre de 2019.

Aunque creas que a ti nadie te va a espiar, en realidad tienes que empezar a tomar conciencia de que tus datos son valiosos. todo el mundo puede sufrirlo. De hecho, España es el tercer país como más ciberataques del mundo, solo por detrás EEUU y Reino Unido.

Pegasus nos recuerda algo importante: no solo hay que proteger los ordenadores o PCs, también tenemos que proteger nuestros teléfonos móviles y otros dispositivos conectados como sistemas de iluminación y seguridad, cafeteras, domótica, neveras...

En caso de recibir un ciberataque en mi empresa ¿cómo puedo protegerme?

Como hemos visto, cualquier empresa que utilice tecnología en su gestión, está expuesta a sufrir un ciberataque o una filtración de datos y es aquí donde entran en escena los Seguros de Ciberiesgo. Son, si lugar a dudas, un tipo de protección que está en alza, y por razones obvias: como gestores de datos, somos responsables de su correcta protección.

Ciberiesgo supone una solución completa ante este tipo de amenazas, dotando a tu empresa de cobertura frente a los daños propios que pudiera sufrir, así como a los prejuicios económicos que pudieran causar tanto a los empleados como a terceros.

¿Cuáles son las coberturas?

La protección se despliega en 3 áreas

Daños a terceros:

Daños Propios:

Servicios de respuesta rápida:

Desde CLOSASEGUROS siempre estamos alerta para detectar los peligros que puedan afectar a tu negocio. Llámanos si necesitas contratar tu Seguro de Ciberiesgo, estudiaremos tu caso concreto ¡Nuestro equipo te espera!

¿Te has dado cuenta que casi semanalmente te llega la noticia de que han tenido que retirar xxx lote de producto del mercado?

Cada vez son más comunes estas retiradas de productos alimentarios. Los motivos son variados; pueden ser o bien por razones de producción y análisis alimenticios o por otras causas que hacen que la retirada sea obligatoria.

Mayor protección del consumidor

En los últimos años, ha aumentado la preocupación por la seguridad y salud alimenticia, así como por la necesidad de proteger al consumidor, lo que ha derivado en normativas cada vez más estrictas. Regulaciones que vigilan muy de cerca las posibles contaminaciones alimenticias, atendiendo a las cada vez más comunes alergias, intolerancias o dietas específicas como la vegana.

Cuando la contaminación no es accidental...

Normalmente estas contaminaciones son accidentales, pero existen casos en las que son provocadas. Esto se conoce como tampering, que se definiría como una manipulación provocada del producto para perjudicar a la empresa, a veces, con finalidades de extorsión.

Cuando se dan estos casos de retirada de productos del mercado, sea cual sea la causa que lo haya provocado, es de vital importancia realizar una gestión adecuada y rápida, para que la reputación de la empresa no se vea afectada.

¿Cómo protegerse del tampering?

Las pólizas de seguros de Responsabilidad Civil normalmente excluyen la contaminación no accidental, por lo que si quieres asegurarte ese riesgo, has de contratar un seguro específico para el Tampering. Una póliza de Tampering, junto a la prevención y la correcta gestión de la crisis, permitiría a tu empresas disminuir de forma significativa el impacto negativo que conlleva la retirada del mercado de un producto, pues cubre el coste de la mercancía retirada y el daño reputacional.

Coberturas del Seguro Tampering

Estos seguros son una solución específica para las empresas alimentarias. En caso de crisis, la empresa afectada recibe el consejo de consultores expertos en retirada del producto en función de las características específicas de cada caso.

Fundamentalmente, la solución frente a estos casos es el reembolso de gastos en varios sentidos:

En CLOSASEGUROS podemos aconsejarte sobre todo lo que necesitas a la hora de contratar un Seguro frente a Productos Contaminados haciendo que sus coberturas adapten perfectamente a las necesidades de tu empresa. De hecho, una retirada de Productos Contaminados bien gestionada, puede incluso mejorar la reputación de la empresa. ¡Habla con el equipo CLOSASEGUROS!

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