El pasado mes de agosto se aprobó el proyecto de Ley de Protección y de Bienestar Animal, que entrará en vigor a lo largo del 2023 y que ha estado impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. La ley afecta, entre otros, a los propietarios de mascotas. Vamos a ver qué impacto tendrá en nuestras pólizas de hogar.

¿Debo tener una póliza adicional de responsabilidad civil si mi seguro de hogar ya cubre a las mascotas? 

Esto es lo que se preguntan las personas que tienen perro, por ejemplo. En la actualidad, los propietarios de perros de razas peligrosas están obligados a contratar una póliza de responsabilidad civil que cubra los daños que la mascota pudiese causar a terceros. El coste de este tipo de pólizas suele rondar los 100 euros anuales.

Lo que cambia con la nueva ley es que se extiende la obligatoriedad de contar con un seguro de responsabilidad civil para todos los propietarios de perros, independientemente de su raza.

Hay muchas situaciones en las que nuestro perro puede verse envuelto en un accidente y causar daños graves, aunque sea improbable. Por ejemplo, cuando un perro causa un accidente de tráfico a consecuencia de la irrupción del animal en la vía pública. También puede producirse una pelea entre perros o incluso el ataque de un perro a una persona. En cualquiera de estas situaciones, debemos responder con indemnizaciones -a veces muy cuantiosas- por los daños causados y el seguro de responsabilidad civil será el que se haga cargo.

En la mayoría de las pólizas de hogar, dentro de la cobertura de responsabilidad civil familiar, se da cobertura a las mascotas que no sean de raza peligrosa. Por lo que, si tenemos un perro de raza no peligrosa, sería conveniente revisar nuestro seguro de hogar y comprobar que tenemos esta garantía incluida en nuestra póliza. Si esto es así, no es necesario que contratemos ningún seguro adicional.

Si además de tener cubierta la responsabilidad civil de tu perro, quieres darle la mayor protección, en el mercado existen seguros para mascotas que cubren lo anteriormente mencionado y otras garantías como gastos veterinarios por enfermedad o accidente.  Así tu mascota estará siempre protegida. En CLOSASEGUROS estamos a tu disposición para informarte sobre los cambios que se producirán tras la aprobación de esta normativa.

Laura Fisac

Ejecutiva de Cuentas

En muchas ocasiones, como profesionales del sector seguros, hemos oído decir a algunas empresas que las pólizas de seguros no cubren nada, que cuando tienes el siniestro siempre son excusas de las compañías para no pagar o que siempre que lo necesitas el seguro no sirve.

Lamentablemente esta es una concepción que en mayor o menor medida está en la mente de algunos de los clientes a los que nos dirigimos como sector. Como corredores de seguros, nos gustaría hacer una pequeña reflexión.

En nuestra opinión, lo fundamental para entender por qué pasa esto es relativamente sencillo: los productos aseguradores generalmente son productos complejos y en ocasiones se venden de forma muy simple. Dejadnos explicar brevemente lo que queremos decir con esto.

Una póliza de seguro es un contrato de adhesión entre el tomador y la aseguradora. Este contrato, por ejemplo, para cubrir una responsabilidad civil empresarial, en este ejercicio de ficción, podría tener unas 50 páginas y unas 150 cláusulas, lo que no sería nada inusual. Así pues con el contrato establecemos la piedra angular que regulará la relación entre las partes (aseguradora y tomador). Si pasa algo, cuáles serán las consecuencias, qué importe estoy asegurando, qué es lo que estoy asegurando, etc...

Para saber lo que estas contratando, deberías entender si tanto las cláusulas particulares (las que establece el tomador), como las generales (a las que te adhieres). Son las que necesitas, y lo más importante, las que tú quieres como tomador de ese seguro. En el mundo de la empresa, para poder hacer un traje a medida (ya que cada empresa es un mundo), se tiene que entender el negocio en su totalidad: actividad, proceso productivo, instalaciones, modelo de negocio, etc... Aquí viene el principal problema, que nos incluye a los mediadores:

¿Cuántas veces hemos cotizado (aquí nosotros incluidos) con una copia de una póliza ya existente sin preguntar nada más?

¿Cuántas veces hemos comparado únicamente el coste del seguro para llevarnos una póliza?

Muchas veces, en el sector de la mediación, olvidamos lo que vendemos. Nosotros no nos cansamos de repetirlo a nuestros equipos: “no vendemos pólizas de seguro, vendemos un servicio profesional de asesoramiento y gestión a nuestros clientes”.

Para hacer lo anterior, no puedo hacer una “chapuza” con la contratación de una póliza de seguro. Nuestro trabajo como profesionales del sector es afilar la pluma y recomendar al cliente lo que necesita para sus circunstancias particulares y no solo compararle el coste por las ganas de vender más rápido y fácil. Esto último lo podría hacer cualquiera, no hace falta ser un profesional del sector.

El día del siniestro, hacer las cosas bien al principio y mantener nuestras pólizas de seguro al día, como muchas cosas en la vida, es lo que marcará la diferencia entre que el seguro funcione como debe y que sea una auténtica bomba de relojería. Porque no se pueden comprar un BMW a precio de un Dacia Logan, y esto a veces pasa en el mundo asegurador, que vendemos duros a cuatro pesetas por querer hacer las cosas rápido.

Lo que acaba pasando es que prometemos pólizas blindadas contra cualquier inclemencia a nuestros clientes cuando realmente nos hemos dejado de montar el blindaje en la cadena de producción.

El próximo día que un corredor te haga 50 preguntas sobre tu negocio e intente entender lo que haces, cómo lo haces, cómo funciona tu modelo de negocio, los departamentos, cómo son las instalaciones, etc... Ahí tendrás la primera señal de que estás comprando un servicio y no una póliza de seguros. La diferencia es sutil, pero importante.

Alejandro Closa

Director

Cuando me senté por primera vez delante del Sr. Vílchez, director general de un importante laboratorio de dermo-cosmética español, no conocía nada sobre él. Había indagado un poco sobre la empresa, su actividad, su ámbito de actuación, pero nada sabía sobre la persona responsable que había detrás.

Nos había referenciado un cliente de CLOSASEGUROS de toda la vida: “Has de dejar que Closa te revise tus pólizas de la empresa, Vílchez. ¡Yo estoy muy contento con su servicio!”.

Así que, en esa primera visita me limité a escucharle la mayor parte del tiempo y a revisar con él los datos básicos de la sociedad: vigencias, capitales asegurados, descripciones y mucho más. Sin embargo, para que mi punto de vista como mediador pudiera entender el punto de vista del asegurado, necesitaba algo más.

El estudio previo del riesgo que se pretende asegurar precisa de una analítica más elaborada. Analizar una póliza o varias es, la mayoría de las veces, una labor de prêt-à-porter, pero en otras ocasiones el traje tiene que ser hecho más a medida y ahí, en ese punto, l´atelier de Haute Couture de CLOSASEGUROS se pone en marcha.

Así que la segunda vez que acudí a las oficinas del Sr. Vílchez visité las instalaciones en su compañía y me fue contando sus preocupaciones y principales miedos. También las prioridades en su negocio y el proceso de producción desde el inicio hasta el fin.

Al finalizar, ya disponía de un conocimiento mucho más amplio para poder examinar sus seguros. Nos sentamos en su despacho frente a frente y ese día sí que desgranamos sus pólizas hasta sus mismísimas entrañas, porque una póliza de seguros es un contrato entre dos partes y ambas han de estar totalmente de acuerdo en el redactado.

En CLOSASEGUROS, cuando analizamos las necesidades de un cliente, primero las identificamos y seguidamente las intentamos plasmar sobre el papel. No siempre se puede conseguir que las aseguradoras den cobertura a los deseos del asegurado, porque no todo es asegurable. No obstante, lo intentamos.

¿Y cómo se hace?

Nos cercioramos de que todos los datos, descripciones y capitales que consten coincidan con la realidad del momento para evitar que la compañía aplique cualquier regla de proporcionalidad o de equidad.

Después revisamos que el pack de garantías que normalmente se ofrece de forma automática (la citada parte prêt-à-porter de nuestro trabajo) se ajuste a lo necesario. Por último, se pasa a la parte del corte fino, a la tijera afilada de nuestra gestión: revisamos las exclusiones que puedan afectar para tener en cuenta si se pueden derogar o no. En caso de peticiones especiales, redactamos con el asegurado las cláusulas que aclararán coberturas poco habituales o que deberán ajustarse a una situación específica.

Me levanté de la mesa de la sala de juntas del Sr. Vílchez. Él se ofreció a acompañarme hasta la puerta de salida. Nos despedimos con un apretón de manos y con una broma sobre una afición deportiva que resulta que tenemos en común y mientras me miraba a los ojos decía: "Muchas gracias por tu asesoramiento. Me ha quedado muy claro el trabajo que vamos a desarrollar y me deja tranquila la profesionalidad que me habéis transmitido con vuestro análisis".

Esas palabras son las que en CLOSASEGUROS nos encanta oír.  

Marta Somoza

Responsable Técnica de Empresas y Grandes Clientes

¿Alguna vez te has preguntado la diferencia que supone contar con una buena correduría de seguros?

Si la póliza no está bien hecha, o no asesoramos bien al cliente, es probable que el producto no se adapte bien a sus necesidades y por tanto, en caso de siniestro, la compañía podría no cubrir los daños y dejarle sin cobertura.

¿Quieres conocer un ejemplo real?

Hace tiempo recibí la llamada de Cristina, una de nuestras clientas. Llamó para que le tarificara un seguro de hogar. Era para una casa adosada con jardín y me comentó que además tenían un perrito pequeño que acababan de adoptar. Le propuse que entonces debíamos incluir la garantía de responsabilidad civil del perro, por cualquier incidente que pudiera ocurrir. A Cristina le pareció innecesario ya que su perro pesaba menos de dos kilos y creía que esta cobertura era desproporcionada, porque, ¿qué daños puede causar un perro de ese tamaño? Aún así, aceptó mi consejo e incluyó esta garantía.

Siempre recomiendo a todos nuestros clientes que, en caso de siniestro o duda, contacten con nosotros para poder asesorarles, porque cosas más raras se han visto. Pues bien, hace poco volvió a llamar, y me contó que su perro se había escapado por un hueco de la valla y se había colado en la casa del vecino, con la mala suerte de que había dejado embarazada a la perrita. El vecino le reclamaba a Cristina el coste de la factura de la interrupción del embarazo de la mascota y gracias a que finalmente incluimos la garantía de responsabilidad civil de mascotas en su seguro de hogar, la compañía pudo reembolsar al vecino el importe de la factura.  

Al contrario de lo que la mayoría de personas piensan, contratar un seguro con la mediación de un corredor no supone mayor coste para el cliente. Siempre les decimos a nuestros clientes que se quiten la idea de que acudir a una correduría encarece el seguro, de hecho, se ahorra dinero. Uno de los problemas a la hora de contratar un seguro, es la falta de conocimiento por parte del cliente de las distintas opciones que existen. Como profesionales del sector, conocemos perfectamente el mercado y estamos al tanto de cualquier novedad para comunicársela a nuestros clientes si les pueden resultar interesantes. 

Te ayudamos a evitar las sorpresas por la letra pequeña

Además de ahorrarles tiempo, nos encargamos de buscar por ellos todos los productos existentes en el mercado para cubrir sus necesidades y les ofrecemos un conocimiento exhaustivo de cada producto “letra pequeña” incluida. En las pólizas las compañías juegan mucho con este tema de las exclusiones, es decir, lo que no se cubre. En lugar de expresar claramente lo que no cubre, lo ‘’esconden’’ detrás de esta ''letra pequeña''.

Por ejemplo, en los seguros de hogar un “truquillo” típico es que la póliza te especifica que cubre la rotura de loza sanitaria, pero no la “rotura de sanitarios” y hay una gran diferencia entre una cosa y otra. Muchos sanitarios no son lozas, sino fibras sintéticas y cuando llaman al seguro para decir que se ha roto el inodoro y mandan al perito resulta que es fibra sintética y no se cubre. Son matices que abaratan mucho la póliza, palabras “engañosas” que hacen creer al cliente que algo estará cubierto y luego no lo está.

Los clientes muchas veces no saben que los corredores contratamos grandes volúmenes de seguros, por eso nos pueden ofrecer precios mucho más competitivos que si contratan la póliza a través de un agente afecto o directamente con la compañía.

El mismo seguro, con los mismos datos, en la misma compañía, puede tener precios diferentes si el cliente la contrata directamente con la compañía o a través de un agente o a través de un corredor. 

Por cierto, ¿sabías que las corredurías somos una figura imparcial? No nos debemos a ninguna compañía y esto nos permite identificar ofertas que inicialmente parecen muy ventajosas, pero que incluyen cláusulas abusivas para los intereses de nuestros clientes. Por poner un par de ejemplos: seguros de auto que solo cubren 3 asistencias en carretera al año (a partir de la tercera los gastos corren a cargo del cliente y te podemos asegurar que pagar una grúa como particular ¡no es barato!) o seguros de hogar con precios muy económicos pero garantías y capitales muy escasos, por ejemplo daños estéticos con un límite de 500 €, cuando nosotros como mínimo siempre contratamos 1.500 €. 

La correduría como representante legal del cliente

Finalmente, nosotros como corredores, también actuamos como representantes legales del cliente frente al sector asegurador.

¿Alguna vez te ha pasado que no entendías bien alguna cláusula de tu seguro o no sabías bien como actuar o a quién recurrir para solventar una duda? No te preocupes. Todas las gestiones y relaciones con la compañía las realizamos nosotros, así ayudamos a nuestros clientes a ahorrar tiempo, dinero y preocupaciones, ya que nos hacemos cargo de todas las gestiones y trámites relacionados con sus seguros. 

¿Qué implica contratar un seguro con nosotros?

Contratar un seguro con nosotros implica que siempre vamos a mirar por vuestros intereses, los de nuestros clientes, no por los de la compañía aseguradora. Esto es muy importante para nosotros. Por eso, desde CLOSASEGUROS gestionamos todas tus pólizas priorizando tus intereses.

¿Cuántas veces has intentado buscar el precio de un seguro a través de un comparador de internet?

Si lo has hecho alguna vez, seguro que te has fijado en la amplia variedad de garantías diferentes que te ofrecen. Para volverse loco, ¿verdad? ¡El tiempo es oro! Por ello no lo pierdas buscando, comparando y eligiendo entre múltiples opciones, ¡nosotros lo hacemos por ti! En nuestra comparativa eliminamos siempre aquellas compañías con coberturas engañosas y te ofrecemos únicamente las opciones que cubran tus necesidades.

Nuestra prioridad es que como cliente te sientas seguro

Nuestros clientes siempre tienen una persona de referencia en la correduría. En mi caso, llevo casi 20 años trabajando en CLOSASEGUROS, por lo que tengo clientes que me conocen de toda la vida y les da mucha seguridad saber que pueden llamar a CLOSASEGUROS y que siempre van a hablar con la misma persona: alguien que conoce sus necesidades y que, en resumen, le dará confianza. Y de eso se trata nuestro trabajo, ¡de hacer sentir seguros a nuestros clientes!

Sandra Cardero

Ejecutiva de cuentas

¿Alguna vez hablando con algún conocido acerca de vuestros respectivos seguros de salud te has enterado de que el tuyo es más caro?

No entres en pánico, nadie te está timando. El precio de los seguros de salud, al igual que los seguros del hogar o los de coche, depende de muchos factores:

“¡Juventud, divino tesoro!” como decía Rubén Darío…

¿Quién crees que tiene más enfermedades: una persona de 25 años o una de 75? Aunque es posible que la de 25 tenga algún problema de salud, por regla general, las personas más jóvenes tienen menos riesgo de padecer enfermedades. Por este motivo, las compañías aseguradoras estiman que harán un uso menor de los servicios médicos, de ahí que su precio sea más económico.

A mejor servicio, mayor precio.

Por ejemplo, si vas a un restaurante Michelin, el precio del menú será superior que en un restaurante con una categoría inferior. Si compras un apartamento en el centro de tu ciudad, será mayor que si lo compras en un barrio periférico.

En el sector de los seguros es lo mismo. Un seguro a terceros en el coche es mucho más económico que uno a todo riesgo porque la cobertura es distinta. Es igual para los seguros de salud.

Los seguros de reembolso te permiten acudir a cualquier médico en el mundo que tú elijas, mientras que los seguros de cuadro médico, te limitan a escoger entre un determinado número de médicos concertados por la compañía.

Como es lógico, el seguro de reembolso es más caro que el de cuadro médico ya que genera un gasto extra que tendrá que pagar la aseguradora.

Seguramente has escuchado este término más de una vez. En los seguros de salud hace referencia a que el gasto es compartido entre el asegurado y la aseguradora. Por ejemplo, una visita a un especialista, una prueba de escáner, o ¡incluso ir al podólogo!

Obviamente, este tipo de seguro médico es más económico que un seguro que no tenga copagos y en el que la aseguradora tenga que hacerse cargo de todos los costes. Eso sí, la ventaja de este último es que proporciona acceso a todos los servicios sin ningún coste adicional.

¿Vas a contratar un seguro de salud solo para ti o también para otros miembros de tu familia? Si eliges la segunda opción, es habitual que las compañías te ofrezcan descuentos por número de asegurados.

Pero ¿por qué es posible reducir el precio para las compañías? Pues porque el gasto que se pueda producir por los servicios utilizados por un asegurado se reparte entre el resto.

¿Vives en una zona urbana o rural? ¿En una zona industrializada o agrícola?

Por ejemplo, en grandes ciudades como Madrid o Barcelona, las posibilidades de contraer una enfermedad respiratoria, debido a la calidad el aire por el tráfico, el medio ambiente, etc. o coger un simple catarro aumentan exponencialmente ya que las personas están más expuestas al contagio por el elevado número de habitantes.

Además, estas zonas suelen ser de mayor nivel adquisitivo, lo que afecta al gasto médico y, como consecuencia, al precio de tu seguro.

Ahora ya sabes qué factores afectan al precio de tu seguro de salud, aunque… ¡un momento!

¿Por qué el precio de mi seguro de salud ha subido este último año?

Para responder a esta pregunta debes tener en cuenta que, además de todos estos factores que acabamos de mencionar, también afecta el uso que hayamos hecho durante el año anterior del seguro, lo que se conoce como siniestralidad.

Este factor depende de cómo lo trate la compañía aseguradora. Hay compañías que reparten la siniestralidad entre todos sus asegurados y otras que gravan el precio de forma individual.

Sin embargo, es importante tener en mente que las compañías tienen en cuenta los usos indebidos de los seguros. ¿Te encuentras mal pero no es nada nada urgente? Entonces no hagas uso del servicio de urgencias y pide una cita con un médico de atención primaria. ¡De esta forma evitarás sorpresas en el precio de tu seguro el próximo año!

¡Recuerda! El precio de un seguro de salud depende de la edad, la cobertura, el copago, el número de asegurados, el lugar de residencia y el uso indebido de tu seguro.

Juan Carlos de la Rosa

Responsable de Salud e Innovación

¿Para ser el beneficiario de un seguro de vida tengo que contratarlo yo?

Vamos a verlo con un ejemplo real

La semana pasada recibí una pregunta de una de nuestras clientas, Carmen, que por otra parte es bastante habitual. Carmen me contaba que consideraba importante contratar un seguro de vida, ya que su marido Alfonso, propietario de un pequeño negocio, es quien aporta los ingresos en el hogar. Pero Carmen pensó: ¿qué pasa si algún día Alfonso ya no está? Ante esta situación, lo que necesita Carmen es protegerse para que, en caso de fallecimiento de Alfonso, no vea mermada su calidad de vida y pueda contar con una cobertura adecuada.

Explicado el caso, y teniendo en cuenta que el objetivo es que ella reciba una la indemnización en caso del fallecimiento de su marido, Carmen me preguntó: "Entonces, ¿quién debe aparecer como asegurado, Alfonso o yo?".

Para que Carmen entendiera bien la composición de este tipo de seguros, lo primero que hice fue explicarle cuáles son las figuras que intervienen en él:

  1. Asegurador: es la entidad que comercializa el seguro. Por ello le pedí a Carmen que me explicara su necesidad concreta, y así encontrar la póliza que mejor cubra sus riesgos actuales y futuros.
  2. Tomador: es la persona o entidad que paga la póliza, puede ser una persona física o jurídica. En su caso, el tomador será su marido, Alfonso, pero esto no significa ni que sea el asegurado, ni que reciba la indemnización. Simplemente quiere decir que se hace cargo del pago de la prima.
  3. Asegurado: es la persona sobre quien recae el riesgo. Dado que el riesgo de fallecimiento que queremos cubrir es el de Alfonso, es él quien debe aparecer como asegurado.
  4. Beneficiario: es la persona que recibe la indemnización. Es posible que coincida con el tomador y asegurado o no. En el caso de los seguros de vida no coincide, ya que la persona que recibe la indemnización (Carmen) es distinta a la persona asegurada (Alfonso).

Aproveché, además, para explicarle a Carmen que la cobertura principal u obligatoria de un seguro de vida es el fallecimiento, sea cual sea la causa. Las otras coberturas como invalidez absoluta permanente, fallecimiento accidental, invalidez accidental o gran invalidez se consideran coberturas complementarias.

¿Cuándo se cobra un seguro de vida?

Si llega el momento en que te ves en esta situación, has de tener en cuanta que hay dos situaciones para cobrarlo: cuando se da el fallecimiento del asegurado o bien cuando se le reconoce una invalidez, en el caso de que esta cobertura se haya contratado.

Cobro por fallecimiento

En el caso de cobro por fallecimiento, serán los beneficiarios designados por el asegurado de la póliza los que tendrán derecho al cobro. Estos podrán ser:

Si estás pensando en contratar un seguro de vida, ten en cuenta que puede haber tantos beneficiarios como desees y, los pueden cambiar tantas veces como quieras a lo largo de la vida útil de la póliza. ¿Quieres saber cómo hacerlo? Tienes dos formas: O mediante comunicación escrita a la aseguradora o mediador de seguros o indicándolo expresamente en el testamento.

Cobro por invalidez

En este caso será el propio asegurado el que cobre por invalidez una vez le haya sido reconocida por un juez.

En resumen, las pólizas de seguros de vida ponen a tu disposición una serie de herramientas que protegen a los tuyos en caso de que ocurra alguna desgracia. No solo en caso de fallecimiento, también en caso de invalidez o discapacidad, siempre y cuando esté incluido en la póliza.

En CLOSASEGUROS contamos con un grupo de expertos que te asesorarán y ayudarán a elegir el seguro de vida que mejor se adapte a tus necesidades.

Luis Lloret

Responsable de vida y ahorro

¡Hola a tod@s! Mi nombre es Marta Bufill y es un placer compartir este espacio contigo.

¿Qué haces en CLOSASEGUROS?

Asesoro a los clientes y en función de sus necesidades les recomiendo los seguros que cubren mejor sus riesgos.

¿Cómo ayuda tu trabajo a las personas?

Ayudo a los clientes con la gestión de sus pólizas aportando soluciones, dándoles asesoramiento para encontrar el producto que mejor se adapte a sus necesidades.

En CLOSASEGUROS tenemos mucha comunicación con los demás departamentos, en especial con siniestros. Si los comerciales hacemos bien nuestro trabajo, facilitamos a nuestros compañeros el trámite de reclamación a las compañías. Y al revés, si siniestros nos informa de las reclamaciones recurrentes de los asegurados, comercial hace más hincapié en esas garantías.  


¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

Mi afición preferida en jugar a cartas y concretamente a bridge. Afición que comparto con mi marido y gracias a ello, hemos recorrido gran parte de España.

¿Una frase que te inspire, que represente el leit motiv de tu vida?

Para mí es un poema: “Si” de Kipling : “Si guardas la cabeza tranquila cuando todo a tu lado es cabeza perdida…”

Si no te dedicaras a esto, serías...

Me encantaría dedicarme a resolver enigmas matemáticos. La lógica y el cálculo mental han sido siempre mis asignaturas preferidas.

Elige al siguiente: 

Me gustaría que conociérais a Alejandra Llagostera por su capacidad de adaptarse y progresar en el departamento de Siniestros y sobre todo el buen trato que tiene siempre con los clientes.

Marta Bufill

Ejecutiva de cuentas

¿Sabías que una de las causas que generan mayor polémica en la relación entre aseguradoras y asegurados es la diferencia entre la suma asegurada (declarada al solicitar la póliza) y el valor de los bienes (determinado durante el ajuste del siniestro)?

Durante la contratación de un seguro, ya sea por un asesoramiento deficiente o simplemente por una falta de atención a los criterios de valoración, se suelen establecer valores erróneos que producen unas expectativas de cobro superiores a las que se tiene derecho. Esta situación se produce la mayoría de las veces porque el asegurado desconoce los criterios de valoración que se establecen en su póliza de seguros.

A continuación, verás una serie de criterios y procedimientos utilizados en la valoración de bienes a la hora de contratar una póliza de seguros.

1. Valor de reposición

Es el valor correspondiente a la valoración real y objetiva del bien asegurado, según su precio en el mercado, en función de las siguientes características:

a) Inmuebles: el capital requerido para la construcción y/o reparación de los bienes dañados de modo que queden en las mismas condiciones en las que se encontraban antes del siniestro.

b) Mercancías y/o productos terminados: se refiere al precio neto de venta, esto significa para:

- El fabricante: el precio neto de venta al mayorista. Es decir, comprende la utilidad por la venta del producto.

- El distribuidor mayorista: el precio neto de venta al detallista. Es decir, engloba la utilidad por la venta del producto.

- El detallista: el precio neto de venta al consumidor. Es decir, comprende la utilidad por la venta del producto.

En estos importes no es considerado cualquier concepto no distribuido por el asegurado como: impuestos (IVA), descuentos, comisiones etc. por no haber podido realizar la venta de dicha mercancía a causa del siniestro.

c) Productos en proceso de fabricación: se refiere al coste de producción antes del siniestro.

d) Maquinaria, mobiliario y/o equipo, anuncios y cristales: el coste equivalente para la reparación, adquisición o instalación por otro bien de igual categoría, calidad, tamaño y/o capacidad de producción, sin tener en cuenta la reducción por devaluación física, pero incluyendo el coste de impuestos, gastos de montaje y derechos aduanales, si los hubiera, y el importe de la prima de seguro de transporte que cubra los bienes dañados durante su traslado al, y desde, el taller donde se vaya a realizar la reparación.

2.Valor real

Es el obtenido al deducir del valor de reposición, al producirse el siniestro, la correspondiente devaluación.

3.Valor convenido

Si los bienes tienen un valor especial, por su carácter histórico, artístico, etc. existe la figura del valor convenido. Este valor, tal como su nombre indica, es el convenido entre el asegurado y la aseguradora.

Este criterio se puede aplicar cuando los bienes sean irremplazables (obra de arte), cuando no es posible determinar un valor de reconstrucción (edificio histórico) o cuando es muy difícil estimar el valor en el mercado de los bienes (maquinaria antigua).

Para el uso de estos valores, las aseguradoras realizan una transferencia a la póliza. Para ello se necesita evaluar los bienes, o en su defecto, aplicar un sistema de actualización de valores que proporcione la propia aseguradora.

4.Valor nuevo

El valor nuevo significa que se aplica la depreciación que corresponde con el paso del tiempo que transcurre desde su adquisición. Por lo tanto, si hace mucho que se ha adquirido ese bien, el valor de reposición, será mucho menor que el valor nuevo.

5.Primer riesgo

El primer riesgo, la aseguradora te indemnizará hasta un límite previamente establecido, sin aplicar la regla proporcional en caso de infraseguro.

El valor más conveniente

¿Y cuál es la utilidad de todo esto? En el proceso de contratación de una póliza múltiple empresarial es imprescindible la correcta determinación del tipo de valor más conveniente para la empresa ("valor de reposición", "valor real" o "valor convenido"). Una vez que esto está determinado, hay que establecer sumas aseguradas y proceder con la presentación de la solicitud a la aseguradora.

Una vez que se ha decidido el criterio de valoración, hay que procurar que el valor que se establece para los bienes sea lo más preciso posible. Así evitaremos situaciones de sobreseguro (se asegura por encima del valor de los bienes) o peor todavía, de infraseguro (se asegura por debajo del valor de los bienes), en cuyo caso se podría aplicar la "Cláusula de Proporción Indemnizable".

Ya que la suma asegurada solo la puede comprobar el asegurado o un avalúo para efectos del seguro, es muy importante contar con una asesoría profesional que te apoye en el proceso de aseguramiento de tu empresa.

José María Closa Moradell

Director

Si te hablo de la fórmula de la regla proporcional en un contrato de seguro, quizás no sepas exactamente a qué me refiero.

Puede que si menciono la palabra “infraseguro”, empieces a sospechar que tiene relación directa con el importe que cobrarías si sufrieras un siniestro.

Y sí, tienes razón. La regla proporcional afectará directamente a tu bolsillo a la hora de recibir una indemnización por parte de tu compañía de seguros.

Por eso es tan importante

De manera formal se podría definir como la práctica utilizada para llegar al cálculo de la indemnización cuando se produce un siniestro parcial y la suma asegurada es inferior al valor real del objeto asegurado. Numéricamente, se multiplica la cantidad asegurada por el valor de los daños y se divide por el valor real de los bienes asegurados.

Esto, que parece un poco complicado de entender, se ve muy claro con un ejemplo:

Imagina que aseguras el interior de tu casa por 100.000 € y hay un pequeño incendio que provoca daños por valor de 50.000 €. Lo lógico es que cobres esa cantidad íntegramente, ¿no? Pero imagina que después de la visita pericial, el perito determina que el valor real del contenido de tu vivienda es de 200.000 €. La regla proporcional aplicaría la siguiente fórmula:

(100.000 X 50.000) / 200.000 = 25.000  

Recuerda, se multiplica la cantidad asegurada por el valor de los daños y se divide por el valor real de los bienes asegurados.

Como ves, lamentablemente para ti, sólo recibirías el valor de la mitad de los daños.

¿Te parece ya un término suficientemente IMPORTANTE como para tenerlo en cuenta en la próxima contratación o revisión de tus pólizas de seguros? Pues este ejemplo maneja cifras pequeñas.

Extrapola esa misma situación a un incidente mayor, en un contexto empresarial, donde los valores asegurados sean más elevados. El desastre está servido.

Y aquí es donde nuestra función de mediador toma una especial relevancia: nuestra misión es asegurarnos que tú, como cliente, has entendido a la perfección que ajustar los capitales de tu contrato lo máximo posible a la realidad te ahorrará disgustos.

Te aconsejaremos cómo valorar tus bienes correctamente, te acompañaremos en tus cálculos y si es necesario mediaremos con la aseguradora la colaboración de un profesional (ingeniero) que determine la suma exacta acorde con tus propiedades.

Unos capitales adecuadamente asegurados nos permitirán negociar con la compañía en caso de que el siniestro se complique, y eso sí que es realmente IMPORTANTE.

Nuestro objetivo es el mismo que el tuyo: hacerte sentir seguro.

ESTAMOS A TU DISPOSICIÓN.

Por cierto, ¿habías oído hablar de la regla de equidad?¿No? Pues ya tenemos tema de conversación para otro día.

Marta Somoza

Responsable Técnica de Empresas y Grandes Cuentas

Cada vez es más habitual oír conversaciones sobre amigos o clientes a los que les han hackeado la cuenta. Además uno de los problemas más importantes es el “robo” de información de datos,  sean o no de carácter confidencial. En estos casos, tener una póliza de ciberiesgos supone una gran diferencia.

¿Qué puede ocurrir en caso de no contar con un seguro de ciberiesgos?

Este fue el caso de Miguel. Miguel es hostelero, y no contaba con un seguro de ciberiesgos. Un viernes, justo antes del jaleo del fin de semana, se encontró con que les habían bloqueado todos los ordenadores del hotel. Ni siquiera podían hacer el check-in o check-out. Los hackers sabían lo que esto suponía para el hotel de Miguel así que le pedían 50.000€ para desbloquearlos. Miguel negoció con ellos y finalmente, ante la desesperación del momento, acabó pagando 35.000€.

¿Habría cambiado la situación para Miguel en el caso de contar con una póliza de ciberiesgos?

La respuesta es sí. Si Miguel se hubiese puesto en contacto con nosotros antes, en un caso como este, además de hacerse cargo de la posible indemnización los técnicos de las compañías se habrían conectado para ver la manera de solucionar el hackeo. Habrían analizado las vulnerabilidades del sistema del hotel de Miguel para eludir el pago de la extorsión si fuera posible.

En España ya existía una ley nacional para tratas estos aspectos, pero el 25 de mayo del 2016 se aprobó un nuevo Reglamento General de Protección de Datos  (RGPD) que afecta por igual a todos los países de la CEE. Para ello es imprescindible tener una póliza de ciberiesgos. Estas a su vez pueden tener coberturas exclusivamente de RGPD o más amplias, amparando también temas de extorsión por no divulgación de datos, bloqueos de webs o robo de identidad.

¿Qué te recomendamos para evitar situaciones como esta?

Nuestra recomendación es siempre acudir a un experto en materia de seguridad informática y a su vez a un asesor profesional del sector asegurador. En función de tus necesidades, te propondrá una de las opciones de póliza de ciberiesgos que existen en el mercado.

Este tipo de contrato te dan amparo no solo ante las posibles reclamaciones de terceros por incumplimiento del reglamento y a su posible sanción. También al análisis y solución técnica del “ataque” del que puedas ser objetivo.

En resumen, las pólizas de ciberiesgos ponen a tu disposición una serie de herramientas que te protegen y te garantizan en caso de hackeo la continuidad de tu negocio. Es importante ser consciente de las sanciones, ya que pueden llegar al 4% de la facturación, lo que para muchas empresas podría suponer la ruina.

Nacho Gómez Calzado

Director

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