El alquiler temporal se ha convertido en algo habitual, especialmente en grandes ciudades. El problema es que muchos propietarios mantienen su seguro de hogar como si siguieran viviendo allí de forma habitual. A efectos del seguro, esto es un error importante.
Cuando una vivienda se alquila, aunque sea por unos meses, cambia el riesgo: cambia quién la ocupa, cómo se utiliza y quién responde ante daños a terceros. En caso de siniestro, la aseguradora puede reducir la indemnización o incluso rechazarla si el uso real no coincide con el declarado en póliza.
Aspectos clave que conviene revisar:
Nuestro consejo: si alquilas tu vivienda, aunque sea solo durante unos meses, avisa siempre a tu corredor. Ajustar la póliza suele ser sencillo, tiene un impacto mínimo en la prima y evita conflictos graves en caso de siniestro. Si el alquiler es recurrente, conviene valorar pólizas específicas para arrendadores.
Laura Fisac, ejecutiva de cuentas.
El alquiler temporal se ha convertido en algo habitual, especialmente en grandes ciudades. El problema es que muchos propietarios mantienen su seguro de hogar como si siguieran viviendo allí de forma habitual. A efectos del seguro, esto es un error importante.
Cuando una vivienda se alquila, aunque sea por unos meses, cambia el riesgo: cambia quién la ocupa, cómo se utiliza y quién responde ante daños a terceros. En caso de siniestro, la aseguradora puede reducir la indemnización o incluso rechazarla si el uso real no coincide con el declarado en póliza.
Aspectos clave que conviene revisar:
Nuestro consejo: si alquilas tu vivienda, aunque sea solo durante unos meses, avisa siempre a tu corredor. Ajustar la póliza suele ser sencillo, tiene un impacto mínimo en la prima y evita conflictos graves en caso de siniestro. Si el alquiler es recurrente, conviene valorar pólizas específicas para arrendadores.
Laura Fisac, ejecutiva de cuentas.