Serafín Serrano, cliente desde hace años, contactó conmigo pasadas las fiestas. La noche de Reyes al volver a casa, resbaló y acabó en urgencias con tres costillas rotas. Estaba preocupado porque tenía muchas dudas sobre qué había pasado y si podía ejercer algún derecho. Según su versión de los hechos, el suelo por el que caminaba tenía adoquines levantados y estaba resbaladizo. El accidente se había producido en el parking de un centro comercial muy concurrido dadas las fechas.

Le conté que, según la legislación, puede haber muchas razones para un mismo tipo de accidente. Depende mucho el lugar en el que este se produzca. Normalmente hay lugares con alto índice de accidentes tales cómo los estacionamientos y las aceras mal mantenidas, las zonas con escombros o los suelos con algún tipo de irregularidad. Mi consejo fue que intentase determinar si su caída se había producido por un mantenimiento negligente del sitio, recordándole que incluiría, por ejemplo, una mala iluminación o una superficie resbaladiza muy pulida.

Estas y otras causas pueden ser suficientes para interponer una reclamación civil o contencioso-administrativa, dependiendo de si el recinto es propiedad pública o privada. En el caso de Serafín, está claro que se trata de un espacio privado.

Lo que aconsejo en estos casos es asegurarse de que, salvo lesión grave que requiera asistencia médica inmediata, se avise a la policía o a la guardia civil para poder realizar un atestado del accidente. Este documento será vital durante la reclamación, ya que en él aparecerán los datos relativos a la causa que provocó el accidente; de los testigos, si los hubiese, y de las consecuencias ocasionadas. También será necesario presentar un parte médico de lesiones y toda la documentación pertinente que pueda ser de utilidad durante el proceso de reclamación.

En definitiva, lo más importante cuando sucede un percance como el de Serafín es mantener la calma y seguir unos sencillos pasos que hacen hincapié en el esfuerzo de ir al hospital, obtener un parte de lesiones y gestionar la reclamación. En CLOSASEGUROS podemos ayudarte a solucionar dudas respecto a este tipo de accidentes.

Marta Caralt

Técnica de Siniestros

El pasado verano se inauguró el primer centro dedicado exclusivamente a la oncología pediátrica de España y segundo de Europa. Con la apertura del centro, dependiente del Hospital Sant Joan de Déu, se prevé aumentar la capacidad de atender nuevos casos de cáncer pediátrico.

Este centro monográfico de oncología pediátrica lleva gestándose desde 2017, año en el que se hizo viral la campaña #ParaLosValientes. A través de esta plataforma se recaudaron alrededor de 30 millones de euros para construir y dotar al proyecto del equipamiento necesario, que espera atender a un 35% de casos más con su apertura. El resto, entorno a 7 millones más, fueron obtenidos gracias a donantes fundadores, empresas y particulares. Entre ellos está la Fundación Leo Messi, que es uno de los donantes fundadores y uno de los principales impulsores de este proyecto que intenta afianzar un modelo de investigación, asistencia y atención al cancer infantil.

Ambos centros están conectados mediante una galería cubierta elevada, lo que fortalece la sinergia entre los equipos. El SJD Pediatric Cancer Center Barcelona está ubicado en un edificio de 14.000 metros cuadrados, distribuido en cinco plantas y dedicado en un 70% a la asistencia médica y un 30% a la investigación. Además, el centro dispone no solo de excelentes servicios de medicina nuclear y terapia metabólica, sino que cuenta con variedad de servicios no asistenciales, como son espacios comunes acogedores, grandes espacios con luz natural y un diseño que aspira a favorecer el bienestar de pacientes y familias.

La construcción de este centro no solo ha supuesto un hito en cuanto a instalaciones médicas en España, también ha demostrado un caso extraordinario de colaboración social entre varios actores. Desde FUNDACIÓN CLOSASEGUROS hemos querido aportar nuestro granito de arena con este proyecto mediante patrocinios y deseamos que el SJD Pediatric Cancer Center Barcelona ayude lo máximo posible a pacientes y familias. Nuestro cariño y apoyo para ellos siempre.

¡Hola a tod@s! Mi nombre es Alejandra Llagostera y es un placer compartir este espacio contigo.

¿Quién eres, de dónde vienes?

Mi nombre es Alejandra Llagostera, vivo de Barcelona y soy madre de dos niños preciosos.

¿Qué te encanta hacer cuando no estás trabajando? ¿Cuáles son tus aficiones?

Cuando no estoy trabajando, suelo pasar tiempo con mi familia o amigos, me encanta hacer planes de todo tipo, salir a comer, pasear, cine, actividades de ocio en general, soy una persona sociable y me gusta estar rodeada de gente, soy amante del buen tiempo, ¡mi plan perfecto es pasar el día en la playa y paellita delante del mar!

¿Dónde trabajas y cuánto tiempo llevas en CLOSASEGUROS?

Trabajo en CLOSASEGUROS desde hace 6 años, actualmente estoy en el departamento de siniestros.

¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?

Soy una enamorada de mi trabajo en general, pero lo que más me gusta es el trato con el cliente, estoy en un departamento en el que la gente te llama por que ha tenido o está teniendo un problema, por lo que intento ponerme siempre en su lugar para intentar ayudarlos y tranquilizarlos. Para ellos es importante sentirse comprendidos y saber que cuentan con una persona dentro de su correduría que va a velar por encontrar la mejor solución a su problema y, sobre todo, saber que van a defender sus intereses. 

Una frase que te inspire o con la que tientas identificado/a

Una frase típica que siempre me gusta tener presente es: “ Convierte tu envidia en admiración” y no me la aplico tanto en el sentido literal de la misma… pero sí me gusta tener siempre presente, que cuando detecto algo que me gusta de una persona, he de trabajar por intentar integrarlo en mí, se puede aprender mucho de los demás y se trata justo de eso, de admirar y aprender para mejorar cada día.

A quién recomiendas

Quiero recomendar a mi compañero Nacho (Ignacio Gómez), por su capacidad de trabajo, entrega e ilusión con la que contagia cada día a todo el equipo.

Alejandra Llagostera

Departamento de Siniestros

¿Alguna vez hablando con algún conocido acerca de vuestros respectivos seguros de salud te has enterado de que el tuyo es más caro?

No entres en pánico, nadie te está timando. El precio de los seguros de salud, al igual que los seguros del hogar o los de coche, depende de muchos factores:

“¡Juventud, divino tesoro!” como decía Rubén Darío…

¿Quién crees que tiene más enfermedades: una persona de 25 años o una de 75? Aunque es posible que la de 25 tenga algún problema de salud, por regla general, las personas más jóvenes tienen menos riesgo de padecer enfermedades. Por este motivo, las compañías aseguradoras estiman que harán un uso menor de los servicios médicos, de ahí que su precio sea más económico.

A mejor servicio, mayor precio.

Por ejemplo, si vas a un restaurante Michelin, el precio del menú será superior que en un restaurante con una categoría inferior. Si compras un apartamento en el centro de tu ciudad, será mayor que si lo compras en un barrio periférico.

En el sector de los seguros es lo mismo. Un seguro a terceros en el coche es mucho más económico que uno a todo riesgo porque la cobertura es distinta. Es igual para los seguros de salud.

Los seguros de reembolso te permiten acudir a cualquier médico en el mundo que tú elijas, mientras que los seguros de cuadro médico, te limitan a escoger entre un determinado número de médicos concertados por la compañía.

Como es lógico, el seguro de reembolso es más caro que el de cuadro médico ya que genera un gasto extra que tendrá que pagar la aseguradora.

Seguramente has escuchado este término más de una vez. En los seguros de salud hace referencia a que el gasto es compartido entre el asegurado y la aseguradora. Por ejemplo, una visita a un especialista, una prueba de escáner, o ¡incluso ir al podólogo!

Obviamente, este tipo de seguro médico es más económico que un seguro que no tenga copagos y en el que la aseguradora tenga que hacerse cargo de todos los costes. Eso sí, la ventaja de este último es que proporciona acceso a todos los servicios sin ningún coste adicional.

¿Vas a contratar un seguro de salud solo para ti o también para otros miembros de tu familia? Si eliges la segunda opción, es habitual que las compañías te ofrezcan descuentos por número de asegurados.

Pero ¿por qué es posible reducir el precio para las compañías? Pues porque el gasto que se pueda producir por los servicios utilizados por un asegurado se reparte entre el resto.

¿Vives en una zona urbana o rural? ¿En una zona industrializada o agrícola?

Por ejemplo, en grandes ciudades como Madrid o Barcelona, las posibilidades de contraer una enfermedad respiratoria, debido a la calidad el aire por el tráfico, el medio ambiente, etc. o coger un simple catarro aumentan exponencialmente ya que las personas están más expuestas al contagio por el elevado número de habitantes.

Además, estas zonas suelen ser de mayor nivel adquisitivo, lo que afecta al gasto médico y, como consecuencia, al precio de tu seguro.

Ahora ya sabes qué factores afectan al precio de tu seguro de salud, aunque… ¡un momento!

¿Por qué el precio de mi seguro de salud ha subido este último año?

Para responder a esta pregunta debes tener en cuenta que, además de todos estos factores que acabamos de mencionar, también afecta el uso que hayamos hecho durante el año anterior del seguro, lo que se conoce como siniestralidad.

Este factor depende de cómo lo trate la compañía aseguradora. Hay compañías que reparten la siniestralidad entre todos sus asegurados y otras que gravan el precio de forma individual.

Sin embargo, es importante tener en mente que las compañías tienen en cuenta los usos indebidos de los seguros. ¿Te encuentras mal pero no es nada nada urgente? Entonces no hagas uso del servicio de urgencias y pide una cita con un médico de atención primaria. ¡De esta forma evitarás sorpresas en el precio de tu seguro el próximo año!

¡Recuerda! El precio de un seguro de salud depende de la edad, la cobertura, el copago, el número de asegurados, el lugar de residencia y el uso indebido de tu seguro.

Juan Carlos de la Rosa

Responsable de Salud e Innovación

¿Para ser el beneficiario de un seguro de vida tengo que contratarlo yo?

Vamos a verlo con un ejemplo real

La semana pasada recibí una pregunta de una de nuestras clientas, Carmen, que por otra parte es bastante habitual. Carmen me contaba que consideraba importante contratar un seguro de vida, ya que su marido Alfonso, propietario de un pequeño negocio, es quien aporta los ingresos en el hogar. Pero Carmen pensó: ¿qué pasa si algún día Alfonso ya no está? Ante esta situación, lo que necesita Carmen es protegerse para que, en caso de fallecimiento de Alfonso, no vea mermada su calidad de vida y pueda contar con una cobertura adecuada.

Explicado el caso, y teniendo en cuenta que el objetivo es que ella reciba una la indemnización en caso del fallecimiento de su marido, Carmen me preguntó: "Entonces, ¿quién debe aparecer como asegurado, Alfonso o yo?".

Para que Carmen entendiera bien la composición de este tipo de seguros, lo primero que hice fue explicarle cuáles son las figuras que intervienen en él:

  1. Asegurador: es la entidad que comercializa el seguro. Por ello le pedí a Carmen que me explicara su necesidad concreta, y así encontrar la póliza que mejor cubra sus riesgos actuales y futuros.
  2. Tomador: es la persona o entidad que paga la póliza, puede ser una persona física o jurídica. En su caso, el tomador será su marido, Alfonso, pero esto no significa ni que sea el asegurado, ni que reciba la indemnización. Simplemente quiere decir que se hace cargo del pago de la prima.
  3. Asegurado: es la persona sobre quien recae el riesgo. Dado que el riesgo de fallecimiento que queremos cubrir es el de Alfonso, es él quien debe aparecer como asegurado.
  4. Beneficiario: es la persona que recibe la indemnización. Es posible que coincida con el tomador y asegurado o no. En el caso de los seguros de vida no coincide, ya que la persona que recibe la indemnización (Carmen) es distinta a la persona asegurada (Alfonso).

Aproveché, además, para explicarle a Carmen que la cobertura principal u obligatoria de un seguro de vida es el fallecimiento, sea cual sea la causa. Las otras coberturas como invalidez absoluta permanente, fallecimiento accidental, invalidez accidental o gran invalidez se consideran coberturas complementarias.

¿Cuándo se cobra un seguro de vida?

Si llega el momento en que te ves en esta situación, has de tener en cuanta que hay dos situaciones para cobrarlo: cuando se da el fallecimiento del asegurado o bien cuando se le reconoce una invalidez, en el caso de que esta cobertura se haya contratado.

Cobro por fallecimiento

En el caso de cobro por fallecimiento, serán los beneficiarios designados por el asegurado de la póliza los que tendrán derecho al cobro. Estos podrán ser:

Si estás pensando en contratar un seguro de vida, ten en cuenta que puede haber tantos beneficiarios como desees y, los pueden cambiar tantas veces como quieras a lo largo de la vida útil de la póliza. ¿Quieres saber cómo hacerlo? Tienes dos formas: O mediante comunicación escrita a la aseguradora o mediador de seguros o indicándolo expresamente en el testamento.

Cobro por invalidez

En este caso será el propio asegurado el que cobre por invalidez una vez le haya sido reconocida por un juez.

En resumen, las pólizas de seguros de vida ponen a tu disposición una serie de herramientas que protegen a los tuyos en caso de que ocurra alguna desgracia. No solo en caso de fallecimiento, también en caso de invalidez o discapacidad, siempre y cuando esté incluido en la póliza.

En CLOSASEGUROS contamos con un grupo de expertos que te asesorarán y ayudarán a elegir el seguro de vida que mejor se adapte a tus necesidades.

Luis Lloret

Responsable de vida y ahorro

¡Hola a tod@s! Mi nombre es Marta Bufill y es un placer compartir este espacio contigo.

¿Qué haces en CLOSASEGUROS?

Asesoro a los clientes y en función de sus necesidades les recomiendo los seguros que cubren mejor sus riesgos.

¿Cómo ayuda tu trabajo a las personas?

Ayudo a los clientes con la gestión de sus pólizas aportando soluciones, dándoles asesoramiento para encontrar el producto que mejor se adapte a sus necesidades.

En CLOSASEGUROS tenemos mucha comunicación con los demás departamentos, en especial con siniestros. Si los comerciales hacemos bien nuestro trabajo, facilitamos a nuestros compañeros el trámite de reclamación a las compañías. Y al revés, si siniestros nos informa de las reclamaciones recurrentes de los asegurados, comercial hace más hincapié en esas garantías.  


¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

Mi afición preferida en jugar a cartas y concretamente a bridge. Afición que comparto con mi marido y gracias a ello, hemos recorrido gran parte de España.

¿Una frase que te inspire, que represente el leit motiv de tu vida?

Para mí es un poema: “Si” de Kipling : “Si guardas la cabeza tranquila cuando todo a tu lado es cabeza perdida…”

Si no te dedicaras a esto, serías...

Me encantaría dedicarme a resolver enigmas matemáticos. La lógica y el cálculo mental han sido siempre mis asignaturas preferidas.

Elige al siguiente: 

Me gustaría que conociérais a Alejandra Llagostera por su capacidad de adaptarse y progresar en el departamento de Siniestros y sobre todo el buen trato que tiene siempre con los clientes.

Marta Bufill

Ejecutiva de cuentas

¿Sabías que una de las causas que generan mayor polémica en la relación entre aseguradoras y asegurados es la diferencia entre la suma asegurada (declarada al solicitar la póliza) y el valor de los bienes (determinado durante el ajuste del siniestro)?

Durante la contratación de un seguro, ya sea por un asesoramiento deficiente o simplemente por una falta de atención a los criterios de valoración, se suelen establecer valores erróneos que producen unas expectativas de cobro superiores a las que se tiene derecho. Esta situación se produce la mayoría de las veces porque el asegurado desconoce los criterios de valoración que se establecen en su póliza de seguros.

A continuación, verás una serie de criterios y procedimientos utilizados en la valoración de bienes a la hora de contratar una póliza de seguros.

1. Valor de reposición

Es el valor correspondiente a la valoración real y objetiva del bien asegurado, según su precio en el mercado, en función de las siguientes características:

a) Inmuebles: el capital requerido para la construcción y/o reparación de los bienes dañados de modo que queden en las mismas condiciones en las que se encontraban antes del siniestro.

b) Mercancías y/o productos terminados: se refiere al precio neto de venta, esto significa para:

- El fabricante: el precio neto de venta al mayorista. Es decir, comprende la utilidad por la venta del producto.

- El distribuidor mayorista: el precio neto de venta al detallista. Es decir, engloba la utilidad por la venta del producto.

- El detallista: el precio neto de venta al consumidor. Es decir, comprende la utilidad por la venta del producto.

En estos importes no es considerado cualquier concepto no distribuido por el asegurado como: impuestos (IVA), descuentos, comisiones etc. por no haber podido realizar la venta de dicha mercancía a causa del siniestro.

c) Productos en proceso de fabricación: se refiere al coste de producción antes del siniestro.

d) Maquinaria, mobiliario y/o equipo, anuncios y cristales: el coste equivalente para la reparación, adquisición o instalación por otro bien de igual categoría, calidad, tamaño y/o capacidad de producción, sin tener en cuenta la reducción por devaluación física, pero incluyendo el coste de impuestos, gastos de montaje y derechos aduanales, si los hubiera, y el importe de la prima de seguro de transporte que cubra los bienes dañados durante su traslado al, y desde, el taller donde se vaya a realizar la reparación.

2.Valor real

Es el obtenido al deducir del valor de reposición, al producirse el siniestro, la correspondiente devaluación.

3.Valor convenido

Si los bienes tienen un valor especial, por su carácter histórico, artístico, etc. existe la figura del valor convenido. Este valor, tal como su nombre indica, es el convenido entre el asegurado y la aseguradora.

Este criterio se puede aplicar cuando los bienes sean irremplazables (obra de arte), cuando no es posible determinar un valor de reconstrucción (edificio histórico) o cuando es muy difícil estimar el valor en el mercado de los bienes (maquinaria antigua).

Para el uso de estos valores, las aseguradoras realizan una transferencia a la póliza. Para ello se necesita evaluar los bienes, o en su defecto, aplicar un sistema de actualización de valores que proporcione la propia aseguradora.

4.Valor nuevo

El valor nuevo significa que se aplica la depreciación que corresponde con el paso del tiempo que transcurre desde su adquisición. Por lo tanto, si hace mucho que se ha adquirido ese bien, el valor de reposición, será mucho menor que el valor nuevo.

5.Primer riesgo

El primer riesgo, la aseguradora te indemnizará hasta un límite previamente establecido, sin aplicar la regla proporcional en caso de infraseguro.

El valor más conveniente

¿Y cuál es la utilidad de todo esto? En el proceso de contratación de una póliza múltiple empresarial es imprescindible la correcta determinación del tipo de valor más conveniente para la empresa ("valor de reposición", "valor real" o "valor convenido"). Una vez que esto está determinado, hay que establecer sumas aseguradas y proceder con la presentación de la solicitud a la aseguradora.

Una vez que se ha decidido el criterio de valoración, hay que procurar que el valor que se establece para los bienes sea lo más preciso posible. Así evitaremos situaciones de sobreseguro (se asegura por encima del valor de los bienes) o peor todavía, de infraseguro (se asegura por debajo del valor de los bienes), en cuyo caso se podría aplicar la "Cláusula de Proporción Indemnizable".

Ya que la suma asegurada solo la puede comprobar el asegurado o un avalúo para efectos del seguro, es muy importante contar con una asesoría profesional que te apoye en el proceso de aseguramiento de tu empresa.

José María Closa Moradell

Director

Cada vez es más habitual oír conversaciones sobre amigos o clientes a los que les han hackeado la cuenta. Además uno de los problemas más importantes es el “robo” de información de datos,  sean o no de carácter confidencial. En estos casos, tener una póliza de ciberiesgos supone una gran diferencia.

¿Qué puede ocurrir en caso de no contar con un seguro de ciberiesgos?

Este fue el caso de Miguel. Miguel es hostelero, y no contaba con un seguro de ciberiesgos. Un viernes, justo antes del jaleo del fin de semana, se encontró con que les habían bloqueado todos los ordenadores del hotel. Ni siquiera podían hacer el check-in o check-out. Los hackers sabían lo que esto suponía para el hotel de Miguel así que le pedían 50.000€ para desbloquearlos. Miguel negoció con ellos y finalmente, ante la desesperación del momento, acabó pagando 35.000€.

¿Habría cambiado la situación para Miguel en el caso de contar con una póliza de ciberiesgos?

La respuesta es sí. Si Miguel se hubiese puesto en contacto con nosotros antes, en un caso como este, además de hacerse cargo de la posible indemnización los técnicos de las compañías se habrían conectado para ver la manera de solucionar el hackeo. Habrían analizado las vulnerabilidades del sistema del hotel de Miguel para eludir el pago de la extorsión si fuera posible.

En España ya existía una ley nacional para tratas estos aspectos, pero el 25 de mayo del 2016 se aprobó un nuevo Reglamento General de Protección de Datos  (RGPD) que afecta por igual a todos los países de la CEE. Para ello es imprescindible tener una póliza de ciberiesgos. Estas a su vez pueden tener coberturas exclusivamente de RGPD o más amplias, amparando también temas de extorsión por no divulgación de datos, bloqueos de webs o robo de identidad.

¿Qué te recomendamos para evitar situaciones como esta?

Nuestra recomendación es siempre acudir a un experto en materia de seguridad informática y a su vez a un asesor profesional del sector asegurador. En función de tus necesidades, te propondrá una de las opciones de póliza de ciberiesgos que existen en el mercado.

Este tipo de contrato te dan amparo no solo ante las posibles reclamaciones de terceros por incumplimiento del reglamento y a su posible sanción. También al análisis y solución técnica del “ataque” del que puedas ser objetivo.

En resumen, las pólizas de ciberiesgos ponen a tu disposición una serie de herramientas que te protegen y te garantizan en caso de hackeo la continuidad de tu negocio. Es importante ser consciente de las sanciones, ya que pueden llegar al 4% de la facturación, lo que para muchas empresas podría suponer la ruina.

Nacho Gómez Calzado

Director

Si te hablo de la fórmula de la regla proporcional en un contrato de seguro, quizás no sepas exactamente a qué me refiero.

Puede que si menciono la palabra “infraseguro”, empieces a sospechar que tiene relación directa con el importe que cobrarías si sufrieras un siniestro.

Y sí, tienes razón. La regla proporcional afectará directamente a tu bolsillo a la hora de recibir una indemnización por parte de tu compañía de seguros.

Por eso es tan importante

De manera formal se podría definir como la práctica utilizada para llegar al cálculo de la indemnización cuando se produce un siniestro parcial y la suma asegurada es inferior al valor real del objeto asegurado. Numéricamente, se multiplica la cantidad asegurada por el valor de los daños y se divide por el valor real de los bienes asegurados.

Esto, que parece un poco complicado de entender, se ve muy claro con un ejemplo:

Imagina que aseguras el interior de tu casa por 100.000 € y hay un pequeño incendio que provoca daños por valor de 50.000 €. Lo lógico es que cobres esa cantidad íntegramente, ¿no? Pero imagina que después de la visita pericial, el perito determina que el valor real del contenido de tu vivienda es de 200.000 €. La regla proporcional aplicaría la siguiente fórmula:

(100.000 X 50.000) / 200.000 = 25.000  

Recuerda, se multiplica la cantidad asegurada por el valor de los daños y se divide por el valor real de los bienes asegurados.

Como ves, lamentablemente para ti, sólo recibirías el valor de la mitad de los daños.

¿Te parece ya un término suficientemente IMPORTANTE como para tenerlo en cuenta en la próxima contratación o revisión de tus pólizas de seguros? Pues este ejemplo maneja cifras pequeñas.

Extrapola esa misma situación a un incidente mayor, en un contexto empresarial, donde los valores asegurados sean más elevados. El desastre está servido.

Y aquí es donde nuestra función de mediador toma una especial relevancia: nuestra misión es asegurarnos que tú, como cliente, has entendido a la perfección que ajustar los capitales de tu contrato lo máximo posible a la realidad te ahorrará disgustos.

Te aconsejaremos cómo valorar tus bienes correctamente, te acompañaremos en tus cálculos y si es necesario mediaremos con la aseguradora la colaboración de un profesional (ingeniero) que determine la suma exacta acorde con tus propiedades.

Unos capitales adecuadamente asegurados nos permitirán negociar con la compañía en caso de que el siniestro se complique, y eso sí que es realmente IMPORTANTE.

Nuestro objetivo es el mismo que el tuyo: hacerte sentir seguro.

ESTAMOS A TU DISPOSICIÓN.

Por cierto, ¿habías oído hablar de la regla de equidad?¿No? Pues ya tenemos tema de conversación para otro día.

Marta Somoza

Responsable Técnica de Empresas y Grandes Cuentas

El otro día me llamó una clienta, Verónica. Ella estaba preocupada porque su marido Pau, quería contratar una póliza de salud. ¿Y cuál era el problema? bueno, en realidad no había ningún problema, mas bien se trataba de una circunstancia: Pau padecía una enfermedad crónica.

Muchas veces, clientes como Verónica, se ponen en contacto con nosotros para saber si teniendo una enfermedad pueden contratar un seguro de salud.

Quizás no sea una duda muy recurrente ya que la mayoría de las personas descartan esa posibilidad directamente.

Pero la respuesta es sí, por supuesto, aunque todo dependerá de la decisión última de la compañía de seguros.

Te cuento lo que le expliqué a Verónica por si acaso esto te puede ayudar a ti.

Cuando contratas un seguro de salud, la aseguradora te realizará un cuestionario previo donde te harán preguntas relativas a tu estado de salud, como, por ejemplo, si has padecido o padeces alguna enfermedad, si te han sometido a alguna intervención quirúrgica o si sigues algún tratamiento médico específico.

En términos técnicos, es lo que conocemos como preexistencias.

Según el alcance de estas preexistencias, la compañía de seguros puede tomar varias decisiones:

En este último caso, incluso también se puede tomar la opción de contratar otros productos de salud más básicos, con coberturas mínimas, y que no exijan cuestionario de salud.

Aunque el cuestionario de salud te pueda suponer exclusiones en garantías, es de suma importancia que lo rellenes con total sinceridad. Es mejor informar de todo lo que te solicita. Si no lo haces así y la compañía detecta que la enfermedad era anterior a la contratación del seguro, cancelará la cobertura, con el consiguiente perjuicio económico que esto te puede suponer, justo en el momento que más puedes necesitarlo.

Si padeces alguna enfermedad y quieres contratar un seguro de salud, no dudes en contactar con nosotros ¡te guiaremos en los pasos que debes seguir!

Juan Carlos de la Rosa. Responsable de Salud e Innovación

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