El Gobierno está preparando un Real Decreto con el que se pretende recuperar la deducción en el IRPF por rehabilitación de la vivienda habitual para este año 2021, destinada a Personas Físicas que acrediten haber realizado reformas en su vivienda habitual o en una vivienda de propiedad alquilada como vivienda habitual, siempre y cuando cumplan unos requisitos de mejora de eficiencia energética.

Se prevé tres tramos de deducción según el alcance de la mejora energética:

En los casos de las deducciones del 40% y del 60% se deberán acreditar a través del correspondiente certificado de eficiencia energética.

Hay que esperar los detalles del Real Decreto que va a salir en los próximos días, pero se especula que los propietarios con rentas altas no tendrán derecho a estas deducciones y que habrá un límite máximo para quién pueda beneficiarse.

Con este objetivo el Gobierno ha reservado 450 millones de euros del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia para recuperar las deducciones fiscales estatales por rehabilitación de vivienda, desaparecidas en 2013, y animar a los propietarios particulares a actualizar los inmuebles mejorando su eficiencia energética.

Fuente: nota de prensa de FLM

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Según un informe de e-previsión, el 86,3% de los autónomos se enfrenta a una descobertura preocupante; unos datos que con la crisis del COVID-19 se han incrementado de manera considerable. 

Hace un año que el tejido empresarial español, los autónomos y la sociedad en general se enfrenta a una crisis sin precedentes. Y si hay algo que nos ha ayudado a mantener cierta estabilidad han sido los ahorros que teníamos pero, ¿qué pasará cuando los ahorros y las ayudas del gobierno se acaben

Es evidente que las consecuencias de esta crisis afectaran, sobre todo, a los autónomos. En concreto, más de 3 millones de españoles que son el motor de miles de familias. Un colectivo que se caracteriza por la estacionalidad, la provisionalidad y la precariedad, y que se ve obligado a complementar su cobertura para reducir los riesgos de esta crisis en su economía de negocio y familiar. Una herramienta disponible para minimizar el golpe cuando se presentan esos riesgos son los seguros de baja laboral a autónomos o ahorro que ofrecen una bocanada de aire fresco en los momentos que más lo necesita el colectivo.  

Preocupaciones del autónomo

Una de las principales preocupaciones de los autónomos según e-previsión es la morosidad en los pagos: más del 40% asegura verse afectado por los impagos. Esto, unido a la falta de liquidez, les obliga a solicitar créditos para sortear la crisis. Es más, el 80% de los autónomos asegura necesitar, al menos, 3.000 euros para tener cierta estabilidad. 

Por otro lado, también preocupa la falta de protección por parte de la administración. El amplio porcentaje de descobertura respecto a las diferentes pensiones (viudedad, jubilación, incapacidad temporal, etc.) obliga a los empresarios autónomos a señalarlo como un eje clave en su estabilidad económica. 

Además, ser autónomo no es fácil. Si los trámites burocráticos y los procesos administrativos a los que se enfrenta día tras día ya son lentos y complejos, los procesos para solicitar las ayudas lo han convertido en una de las mayores pesadillas de los trabajadores por cuenta propia. Desde la ATA (Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos) insisten en que las ayudas, los créditos y los préstamos son imprescindibles para que los autónomos puedan hacer frente a los gastos y facturas pendientes y evitar así la muerte del tejido empresarial español.

En esta misma línea, la fiscalidad es otro de los puntos 'calientes'. Hace tiempo que el colectivo reclama nuevas ayudas y recortes fiscales para incentivar la emprendeduría y reactivar la economía. Es más, según el estudio, la mayoría de autónomos cree que se podrían aplicar mayores rebajas fiscales con aplazamientos y fraccionamientos del IVA, así como relajar el conjunto de las exigencias fiscales. Sin duda esto confirma que el mayor el temor que los autónomos es estar desprotegido. Por ello, recordamos la importancia de contar con un buen seguro para proteger el patrimonio del autónomo y evitar los costes extraordinarios y desconocidos de un siniestro, con un gasto fijo y controlable que protegerá de cualquier imprevisto. Por ejemplo, son más que recomendables el seguro de Baja laboral para autónomos (ILT) y un seguro de ahorro. Este tipo de coberturas ofrecen un respiro si se debe interrumpir la actividad profesional. Y permiten subsistir, o mantener el mismo nivel de vida, durante una posible temporada de inactividad sin entrada de ingresos. Recuerda que desde CLOSASEGUROS te informaremos de las opciones más adecuadas para tu caso concreto.

Dirigir y gestionar una empresa no es tarea fácil. Da igual que sea una gran compañía o una pyme: cada tipo de negocio tiene unos retos propios y, por ello, cada decisión clave es sopesada y valorada para obtener los mejores resultados con el menor riesgo de fallo posible. Está claro: los responsables de tomar decisiones empresariales asumen riesgos. Y, a veces, por muy meditada que sea una medida, se producen errores. Los seguros de D&O se presentan como una alternativa de protección legal para cubrir los directivos en esos casos y proteger su patrimonio personal ante reclamaciones de terceras personas. Pero, vamos por partes.

¿Qué es un seguro D&O?

Se trata de un seguro de responsabilidad civil que protege a los integrantes del órgano de administración de una sociedad, así como a las personas de la empresa que ostentan cargos de dirección, cuyas decisiones implican a la empresa frente a terceros. El nombre de este seguro viene de su denominación en ingles (Directors and Officers). 

Así, una decisión tomada erróneamente, o un acto -o lo opuesto, una omisión- que hayan sido contrarios a los intereses de personas relacionadas con la empresa pueden dar lugar a la exigencia de responsabilidad, que puede llegar desde la propia compañía, sus socios o acreedores sociales. Entre los posibles tipos de reclamación que pueden tener que afrontar estos directivos encontramos, por ejemplo, una mala decisión estratégica, una falta sobre lo que exige la legalidad, una política de empleo desigual o, incluso, una aprobación errónea de las cuentas anuales.

En estos casos, el seguro D&O asume los gastos de defensa de estos directivos: costas judiciales, costes y los honorarios, así como los desembolsos en los que se puede incurrir para garantizar la libertad provisional del afectado. También se puede ocupar de las posibles indemnizaciones que estos profesionales deban hacer frente según el dictámen de un juez.  

Y es que, a diferencia del caso de otras responsabilidades, en esta se busca una reclamación ante una persona individual perteneciente a la compañía -un directivo, un administrador-, por lo que este tipo de seguros resulta fundamental para salvaguardar el patrimonio personal del responsable en el caso de que haya cometido algún error en sus decisiones corporativas. 

También para pymes

Aunque su volumen de negocio sea menor que el de una gran compañía, los responsables de pequeñas y medianas empresas también se pueden verse en la situación de afrontar una reclamación. Son situaciones nada extrañas en el desempeño profesional de altos cargos, sea cual sea el volumen del negocio que gestionan, y las repercusiones pueden ser muy severas para su patrominio personal.El secreto, por tanto, está en contar con una protección adecuada, adaptada a las necesidades y condiciones de cada caso. Ello significa que el asesoramiento en este tipo de seguros es fundamental: a la hora de seleccionar las coberturas más adecuadas según el tipo de empresa, el sector al que pertenece o las implicaciones de su actividad. En CLOSASEGUROS podemos estudiar tu situación y ofrecerte el seguro D&O más ajustado a tu caso. Contacta con nosotros y te informaremos sobre las mejores opciones para protegerte ante cualquier posible reclamación.

Los accidentes laborales son un peligro real en todas la profesiones, aunque hay algunas con mayor riesgo que otras. Este tipo de siniestralidad afecta a las empresas y a toda la sociedad ya que, además de los costes que pueden suponer en vidas humanas y en sufrimiento por parte de los trabajadores y de sus familias, los accidentes de trabajo tienen un enorme impacto económico, que debemos de sufragar directa o indirectamente entre todos los ciudadanos.

Además, la crisis sanitaria del COVID-19 ha provocado que las consecuencias derivadas de algunos accidentes se hayan visto agravadas, sobre todo por la falta de tratamiento de las lesiones que se produjeron durante los meses más duros del confinamiento. Muchas personas, por miedo a contagiarse, evitaban ir a su especialista por un esguince cervical o temas menores. Con lo cual, lesiones que suelen curarse con un tratamiento de fisioterapia y de rehabilitación, en algunos casos se han convertido en crónicas por ausencia de los mismos en el momento adecuado.

En todo caso, es del todo imprescindible que las empresas cumplan con la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), pues precisamente tiene como objetivo reducirla siniestralidad laboral y velar por la seguridad y salud de todos los trabajadores. Actuar de forma preventiva implica evitar o minimizar las causas de los accidentes y de las enfermedades profesionales. Esto puede conseguirse fomentando -primero, en los responsables de las empresas y, después, en todos los trabajadores- una auténtica cultura preventiva, que debe tener su reflejo en el Plan de Prevención desde el momento inicial.

Las indemnizaciones de los trabajadores en caso de siniestro

Aunque las sanciones por omisión de medidas de seguridad pueden llegar a 100.000 euros, son muchas las empresas que no acaban de asumir la Prevención de Riesgos Laborales como una prioridad. Sin embargo, es esencial que el negocio en cuestión  tenga bien cubiertos sus intereses y la integridad de sus trabajadores en caso de producirse un accidente. Recordemos que, en este caso, los empleados tienen derecho a contraprestaciones como: 

- Indemnización por omisión de medidas de seguridad. Si la empresa no ha cumplido con todas las medidas de seguridad exigibles o si por la omisión de las mismas se ha producido un accidente laboral, la víctima del mismo o sus familiares, en caso de tratarse de un accidente mortal, podrán a exigir a la empresa el pago de una indemnización. Algunas de las medidas de seguridad que se omiten con más frecuencia son la falta de redes de seguridad, equipos de protección adecuados, señalización adecuada, etc.

- Pensión por incapacidad laboral. En caso de que se reconozca al trabajador una incapacidad laboral permanente, absoluta o gran invalidez, también tendrá derecho a percibir por parte de la Seguridad Social las pensiones correspondientes y establecidas según la legislación vigente para cada tipo de incapacidad, y en función de las circunstancias personales y familiares de los mismos.

- Indemnización a través del seguro de accidentes de convenio. Los convenios colectivos, especialmente en sectores como el de la construcción, obligan a las empresas a contratar estos seguros, que pueden contemplar indemnizaciones en caso de incapacidad permanente o fallecimiento del trabajador.

El importante papel del seguro de accidentes 

Siguiendo con el seguro de accidentes de convenio, como hemos comentado, se trata de una póliza que está muy ligada al convenio colectivo de la empresa, ya que, establece cuáles son las coberturas e indemnizaciones que debe cubrir el seguro en caso de que un siniestro impida al empleado seguir desarrollando su profesión habitual. Lógicamente, el sector será muy importante a la hora de determinar el precio del seguro juntamente con el número de trabajadores de la empresa y los capitales asegurados.

Por otra parte, si queremos complementar las necesidades de protección de nuestra plantilla, el seguro de accidentes colectivo es el producto más idóneo. La contratación de esta póliza voluntaria te permite ofrecer un beneficio extra a tus trabajadores con coberturas adicionales como la de hospitalización, la asistencia en viaje, la asistencia sanitaria o el pago de una renta mensual por invalidez, entre otras. 

De esta forma, se premia la dedicación de los empleados y se les ofrece amparo a ellos y a sus familias en caso de sufrir un accidente. Otra de las ventajas de este seguro voluntario es la consideración de las primas pagadas como gasto deducible para la empresa y como rendimiento del trabajo en especie para los empleados.

En definitiva, los seguros de accidente pueden prestar la solución específica que cada empresa necesita. Además, a través de la contratación de estas pólizas podrás proteger a tus trabajadores, mejorando así la relación entre empleado-empresa, y garantizando la viabilidad y estabilidad económica de tu negocio ante estos imprevistos. 

En CLOSASEGUROS disponemos de los seguros de accidentes de convenio y colectivo más completos y a medida de las necesidades de tu empresa. Si quieres ampliar información, no dudes en contactar con nosotros.

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