¿Para ser el beneficiario de un seguro de vida tengo que contratarlo yo?
Vamos a verlo con un ejemplo real
La semana pasada recibí una pregunta de una de nuestras clientas, Carmen, que por otra parte es bastante habitual. Carmen me contaba que consideraba importante contratar un seguro de vida, ya que su marido Alfonso, propietario de un pequeño negocio, es quien aporta los ingresos en el hogar. Pero Carmen pensó: ¿qué pasa si algún día Alfonso ya no está? Ante esta situación, lo que necesita Carmen es protegerse para que, en caso de fallecimiento de Alfonso, no vea mermada su calidad de vida y pueda contar con una cobertura adecuada.
Explicado el caso, y teniendo en cuenta que el objetivo es que ella reciba una la indemnización en caso del fallecimiento de su marido, Carmen me preguntó: "Entonces, ¿quién debe aparecer como asegurado, Alfonso o yo?".
Para que Carmen entendiera bien la composición de este tipo de seguros, lo primero que hice fue explicarle cuáles son las figuras que intervienen en él:
Aproveché, además, para explicarle a Carmen que la cobertura principal u obligatoria de un seguro de vida es el fallecimiento, sea cual sea la causa. Las otras coberturas como invalidez absoluta permanente, fallecimiento accidental, invalidez accidental o gran invalidez se consideran coberturas complementarias.
¿Cuándo se cobra un seguro de vida?
Si llega el momento en que te ves en esta situación, has de tener en cuanta que hay dos situaciones para cobrarlo: cuando se da el fallecimiento del asegurado o bien cuando se le reconoce una invalidez, en el caso de que esta cobertura se haya contratado.
Cobro por fallecimiento
En el caso de cobro por fallecimiento, serán los beneficiarios designados por el asegurado de la póliza los que tendrán derecho al cobro. Estos podrán ser:

Si estás pensando en contratar un seguro de vida, ten en cuenta que puede haber tantos beneficiarios como desees y, los pueden cambiar tantas veces como quieras a lo largo de la vida útil de la póliza. ¿Quieres saber cómo hacerlo? Tienes dos formas: O mediante comunicación escrita a la aseguradora o mediador de seguros o indicándolo expresamente en el testamento.
Cobro por invalidez
En este caso será el propio asegurado el que cobre por invalidez una vez le haya sido reconocida por un juez.
En resumen, las pólizas de seguros de vida ponen a tu disposición una serie de herramientas que protegen a los tuyos en caso de que ocurra alguna desgracia. No solo en caso de fallecimiento, también en caso de invalidez o discapacidad, siempre y cuando esté incluido en la póliza.
En CLOSASEGUROS contamos con un grupo de expertos que te asesorarán y ayudarán a elegir el seguro de vida que mejor se adapte a tus necesidades.
Luis Lloret
Responsable de vida y ahorro
¡Hola a tod@s! Mi nombre es Marta Bufill y es un placer compartir este espacio contigo.
¿Qué haces en CLOSASEGUROS?
Asesoro a los clientes y en función de sus necesidades les recomiendo los seguros que cubren mejor sus riesgos.
¿Cómo ayuda tu trabajo a las personas?
Ayudo a los clientes con la gestión de sus pólizas aportando soluciones, dándoles asesoramiento para encontrar el producto que mejor se adapte a sus necesidades.
En CLOSASEGUROS tenemos mucha comunicación con los demás departamentos, en especial con siniestros. Si los comerciales hacemos bien nuestro trabajo, facilitamos a nuestros compañeros el trámite de reclamación a las compañías. Y al revés, si siniestros nos informa de las reclamaciones recurrentes de los asegurados, comercial hace más hincapié en esas garantías.

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Mi afición preferida en jugar a cartas y concretamente a bridge. Afición que comparto con mi marido y gracias a ello, hemos recorrido gran parte de España.
¿Una frase que te inspire, que represente el leit motiv de tu vida?
Para mí es un poema: “Si” de Kipling : “Si guardas la cabeza tranquila cuando todo a tu lado es cabeza perdida…”
Si no te dedicaras a esto, serías...
Me encantaría dedicarme a resolver enigmas matemáticos. La lógica y el cálculo mental han sido siempre mis asignaturas preferidas.
Elige al siguiente:
Me gustaría que conociérais a Alejandra Llagostera por su capacidad de adaptarse y progresar en el departamento de Siniestros y sobre todo el buen trato que tiene siempre con los clientes.
Marta Bufill
Ejecutiva de cuentas
¿Sabías que una de las causas que generan mayor polémica en la relación entre aseguradoras y asegurados es la diferencia entre la suma asegurada (declarada al solicitar la póliza) y el valor de los bienes (determinado durante el ajuste del siniestro)?
Durante la contratación de un seguro, ya sea por un asesoramiento deficiente o simplemente por una falta de atención a los criterios de valoración, se suelen establecer valores erróneos que producen unas expectativas de cobro superiores a las que se tiene derecho. Esta situación se produce la mayoría de las veces porque el asegurado desconoce los criterios de valoración que se establecen en su póliza de seguros.
A continuación, verás una serie de criterios y procedimientos utilizados en la valoración de bienes a la hora de contratar una póliza de seguros.

1. Valor de reposición
Es el valor correspondiente a la valoración real y objetiva del bien asegurado, según su precio en el mercado, en función de las siguientes características:
a) Inmuebles: el capital requerido para la construcción y/o reparación de los bienes dañados de modo que queden en las mismas condiciones en las que se encontraban antes del siniestro.
b) Mercancías y/o productos terminados: se refiere al precio neto de venta, esto significa para:
- El fabricante: el precio neto de venta al mayorista. Es decir, comprende la utilidad por la venta del producto.
- El distribuidor mayorista: el precio neto de venta al detallista. Es decir, engloba la utilidad por la venta del producto.
- El detallista: el precio neto de venta al consumidor. Es decir, comprende la utilidad por la venta del producto.
En estos importes no es considerado cualquier concepto no distribuido por el asegurado como: impuestos (IVA), descuentos, comisiones etc. por no haber podido realizar la venta de dicha mercancía a causa del siniestro.
c) Productos en proceso de fabricación: se refiere al coste de producción antes del siniestro.
d) Maquinaria, mobiliario y/o equipo, anuncios y cristales: el coste equivalente para la reparación, adquisición o instalación por otro bien de igual categoría, calidad, tamaño y/o capacidad de producción, sin tener en cuenta la reducción por devaluación física, pero incluyendo el coste de impuestos, gastos de montaje y derechos aduanales, si los hubiera, y el importe de la prima de seguro de transporte que cubra los bienes dañados durante su traslado al, y desde, el taller donde se vaya a realizar la reparación.
2.Valor real
Es el obtenido al deducir del valor de reposición, al producirse el siniestro, la correspondiente devaluación.
3.Valor convenido
Si los bienes tienen un valor especial, por su carácter histórico, artístico, etc. existe la figura del valor convenido. Este valor, tal como su nombre indica, es el convenido entre el asegurado y la aseguradora.
Este criterio se puede aplicar cuando los bienes sean irremplazables (obra de arte), cuando no es posible determinar un valor de reconstrucción (edificio histórico) o cuando es muy difícil estimar el valor en el mercado de los bienes (maquinaria antigua).
Para el uso de estos valores, las aseguradoras realizan una transferencia a la póliza. Para ello se necesita evaluar los bienes, o en su defecto, aplicar un sistema de actualización de valores que proporcione la propia aseguradora.
4.Valor nuevo
El valor nuevo significa que se aplica la depreciación que corresponde con el paso del tiempo que transcurre desde su adquisición. Por lo tanto, si hace mucho que se ha adquirido ese bien, el valor de reposición, será mucho menor que el valor nuevo.
5.Primer riesgo
El primer riesgo, la aseguradora te indemnizará hasta un límite previamente establecido, sin aplicar la regla proporcional en caso de infraseguro.
El valor más conveniente
¿Y cuál es la utilidad de todo esto? En el proceso de contratación de una póliza múltiple empresarial es imprescindible la correcta determinación del tipo de valor más conveniente para la empresa ("valor de reposición", "valor real" o "valor convenido"). Una vez que esto está determinado, hay que establecer sumas aseguradas y proceder con la presentación de la solicitud a la aseguradora.
Una vez que se ha decidido el criterio de valoración, hay que procurar que el valor que se establece para los bienes sea lo más preciso posible. Así evitaremos situaciones de sobreseguro (se asegura por encima del valor de los bienes) o peor todavía, de infraseguro (se asegura por debajo del valor de los bienes), en cuyo caso se podría aplicar la "Cláusula de Proporción Indemnizable".
Ya que la suma asegurada solo la puede comprobar el asegurado o un avalúo para efectos del seguro, es muy importante contar con una asesoría profesional que te apoye en el proceso de aseguramiento de tu empresa.
José María Closa Moradell
Director
Si te hablo de la fórmula de la regla proporcional en un contrato de seguro, quizás no sepas exactamente a qué me refiero.
Puede que si menciono la palabra “infraseguro”, empieces a sospechar que tiene relación directa con el importe que cobrarías si sufrieras un siniestro.
Y sí, tienes razón. La regla proporcional afectará directamente a tu bolsillo a la hora de recibir una indemnización por parte de tu compañía de seguros.

Por eso es tan importante
De manera formal se podría definir como la práctica utilizada para llegar al cálculo de la indemnización cuando se produce un siniestro parcial y la suma asegurada es inferior al valor real del objeto asegurado. Numéricamente, se multiplica la cantidad asegurada por el valor de los daños y se divide por el valor real de los bienes asegurados.
Esto, que parece un poco complicado de entender, se ve muy claro con un ejemplo:
Imagina que aseguras el interior de tu casa por 100.000 € y hay un pequeño incendio que provoca daños por valor de 50.000 €. Lo lógico es que cobres esa cantidad íntegramente, ¿no? Pero imagina que después de la visita pericial, el perito determina que el valor real del contenido de tu vivienda es de 200.000 €. La regla proporcional aplicaría la siguiente fórmula:
(100.000 X 50.000) / 200.000 = 25.000
Recuerda, se multiplica la cantidad asegurada por el valor de los daños y se divide por el valor real de los bienes asegurados.
Como ves, lamentablemente para ti, sólo recibirías el valor de la mitad de los daños.
¿Te parece ya un término suficientemente IMPORTANTE como para tenerlo en cuenta en la próxima contratación o revisión de tus pólizas de seguros? Pues este ejemplo maneja cifras pequeñas.
Extrapola esa misma situación a un incidente mayor, en un contexto empresarial, donde los valores asegurados sean más elevados. El desastre está servido.
Y aquí es donde nuestra función de mediador toma una especial relevancia: nuestra misión es asegurarnos que tú, como cliente, has entendido a la perfección que ajustar los capitales de tu contrato lo máximo posible a la realidad te ahorrará disgustos.
Te aconsejaremos cómo valorar tus bienes correctamente, te acompañaremos en tus cálculos y si es necesario mediaremos con la aseguradora la colaboración de un profesional (ingeniero) que determine la suma exacta acorde con tus propiedades.
Unos capitales adecuadamente asegurados nos permitirán negociar con la compañía en caso de que el siniestro se complique, y eso sí que es realmente IMPORTANTE.
Nuestro objetivo es el mismo que el tuyo: hacerte sentir seguro.
ESTAMOS A TU DISPOSICIÓN.
Por cierto, ¿habías oído hablar de la regla de equidad?¿No? Pues ya tenemos tema de conversación para otro día.
Marta Somoza
Responsable Técnica de Empresas y Grandes Cuentas
Cada vez es más habitual oír conversaciones sobre amigos o clientes a los que les han hackeado la cuenta. Además uno de los problemas más importantes es el “robo” de información de datos, sean o no de carácter confidencial. En estos casos, tener una póliza de ciberiesgos supone una gran diferencia.
¿Qué puede ocurrir en caso de no contar con un seguro de ciberiesgos?
Este fue el caso de Miguel. Miguel es hostelero, y no contaba con un seguro de ciberiesgos. Un viernes, justo antes del jaleo del fin de semana, se encontró con que les habían bloqueado todos los ordenadores del hotel. Ni siquiera podían hacer el check-in o check-out. Los hackers sabían lo que esto suponía para el hotel de Miguel así que le pedían 50.000€ para desbloquearlos. Miguel negoció con ellos y finalmente, ante la desesperación del momento, acabó pagando 35.000€.
¿Habría cambiado la situación para Miguel en el caso de contar con una póliza de ciberiesgos?
La respuesta es sí. Si Miguel se hubiese puesto en contacto con nosotros antes, en un caso como este, además de hacerse cargo de la posible indemnización los técnicos de las compañías se habrían conectado para ver la manera de solucionar el hackeo. Habrían analizado las vulnerabilidades del sistema del hotel de Miguel para eludir el pago de la extorsión si fuera posible.
En España ya existía una ley nacional para tratas estos aspectos, pero el 25 de mayo del 2016 se aprobó un nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) que afecta por igual a todos los países de la CEE. Para ello es imprescindible tener una póliza de ciberiesgos. Estas a su vez pueden tener coberturas exclusivamente de RGPD o más amplias, amparando también temas de extorsión por no divulgación de datos, bloqueos de webs o robo de identidad.

¿Qué te recomendamos para evitar situaciones como esta?
Nuestra recomendación es siempre acudir a un experto en materia de seguridad informática y a su vez a un asesor profesional del sector asegurador. En función de tus necesidades, te propondrá una de las opciones de póliza de ciberiesgos que existen en el mercado.
Este tipo de contrato te dan amparo no solo ante las posibles reclamaciones de terceros por incumplimiento del reglamento y a su posible sanción. También al análisis y solución técnica del “ataque” del que puedas ser objetivo.
En resumen, las pólizas de ciberiesgos ponen a tu disposición una serie de herramientas que te protegen y te garantizan en caso de hackeo la continuidad de tu negocio. Es importante ser consciente de las sanciones, ya que pueden llegar al 4% de la facturación, lo que para muchas empresas podría suponer la ruina.
Nacho Gómez Calzado
Director
El otro día me llamó una clienta, Verónica. Ella estaba preocupada porque su marido Pau, quería contratar una póliza de salud. ¿Y cuál era el problema? bueno, en realidad no había ningún problema, mas bien se trataba de una circunstancia: Pau padecía una enfermedad crónica.
Muchas veces, clientes como Verónica, se ponen en contacto con nosotros para saber si teniendo una enfermedad pueden contratar un seguro de salud.
Quizás no sea una duda muy recurrente ya que la mayoría de las personas descartan esa posibilidad directamente.
Pero la respuesta es sí, por supuesto, aunque todo dependerá de la decisión última de la compañía de seguros.
Te cuento lo que le expliqué a Verónica por si acaso esto te puede ayudar a ti.
Cuando contratas un seguro de salud, la aseguradora te realizará un cuestionario previo donde te harán preguntas relativas a tu estado de salud, como, por ejemplo, si has padecido o padeces alguna enfermedad, si te han sometido a alguna intervención quirúrgica o si sigues algún tratamiento médico específico.
En términos técnicos, es lo que conocemos como preexistencias.
Según el alcance de estas preexistencias, la compañía de seguros puede tomar varias decisiones:

En este último caso, incluso también se puede tomar la opción de contratar otros productos de salud más básicos, con coberturas mínimas, y que no exijan cuestionario de salud.
Aunque el cuestionario de salud te pueda suponer exclusiones en garantías, es de suma importancia que lo rellenes con total sinceridad. Es mejor informar de todo lo que te solicita. Si no lo haces así y la compañía detecta que la enfermedad era anterior a la contratación del seguro, cancelará la cobertura, con el consiguiente perjuicio económico que esto te puede suponer, justo en el momento que más puedes necesitarlo.
Si padeces alguna enfermedad y quieres contratar un seguro de salud, no dudes en contactar con nosotros ¡te guiaremos en los pasos que debes seguir!
Juan Carlos de la Rosa. Responsable de Salud e Innovación
¿Y si algo que parece sencillo se complica?
¿Alguna vez has tenido un problema con tu seguro al reclamar daños en el hogar? ¿La compañía se niega a indemnizarte?
Esto es algo relativamente frecuente en nuestro sector. Debemos prevenir que suceda y si ocurre, actuar con rapidez.
Te cuento un caso real que podría pasarte a ti
Si vives en Begues (Barcelona) a lo mejor te acuerdas de la tormenta eléctrica del pasado 20 de abril de 2022. Pues resulta que esta tormenta estropeó el video portero automático de la casa unifamiliar de Luis.
A Luis lo conozco desde hace dos años ya que nosotros le gestionamos sus pólizas, entre ellas, una de hogar que suscribió con una popular compañía de seguros.
Para iniciar los trámites del siniestro, revisé su póliza y comprobé que disponía de cobertura por daños eléctricos, por lo que di de alta expediente /siniestro y contacté a la compañía. Así que esta, derivó a los profesionales para que verificaran que los daños correspondían a una de las circunstancias que daban cobertura.
Les mandé el informe técnico donde se detallaba que los daños habían sido causados por la tormenta y el presupuesto de reparación del video portero.
Después le escribí a Luis y le conté todas gestiones que había realizado y las que quedaban por hacer. Le informé de la empresa de reparación que la compañía les asignó y remarqué un aspecto muy importante: la reserva en el domicilio de los vestigios (el material dañado) del video portero en estado de reparación.
Hasta aquí todo normal.
La verdad es que durante el trámite, no tuve ninguna duda de que el siniestro tendría cobertura, pero para mi sorpresa, cuando se personaron en la casa de Luis los profesionales enviados por la compañía, estos tuvieron otro criterio: nos enviaron un informe de visita trasladando que el video portero tenía más de 10 años y diciendo que nos rehusaban el siniestro.
Algo sencillo se ha complicado. Y ahora, ¿qué hacemos?
Al día siguiente revisé de nuevo el siniestro y efectivamente, no nos daban cobertura pues consideraban que el video portero tenía una antigüedad superior a 10 años y la compañía, en su garantía, excluía esta antigüedad 😤.
¿Qué hicimos? ¡Pues no quedó más remedio que lucharlo!
Llamé de nuevo a Luis para preguntarle la antigüedad real del portero pero claro, así, de repente, no me supo decir. Así que decidí investigar por mi cuenta y descubrí que su distribuidor de portero automático inició la comercialización de ese modelo hace menos de 10 años.

Así las cosas, me dirigí a la compañía para hacérselo saber, mientras Luis buscaba la factura de instalación de su portero...
Y ¡sorpresa! según la factura se lo instalaron en el 2018.
¡Luis mándame esa factura por que vamos a poner una reclamación!
...Le dije ese mismo día y así lo hicimos; me pasó la factura de instalación del video portero y estaba emitida a 11/12/2018, por lo que justificamos que la compañía estaba equivocada y podíamos cubrir el siniestro. ¡Menos mal!
¡Final feliz!
Después de las gestiones con la compañía revisé el siniestro y he podido comprobar que Luis ya ha sido indemnizado en su totalidad ¡Genial!
¿Qué hubiera pasado si el video portero hubiera quedado fuera de la garantía?
Podría haber ocurrido, que, una vez localizada la factura de la instalación del video portero, esta hubiera sido de hace más de 10 años, y aquí no hubiéramos podido hacer nada 🙁.
Así que ya sabes, ¡quédate con esto!: durante la gestión de un siniestro pueden aparecer un montón de factores que pueden alterar la resolución que esperas. El mejor consejo que te puedo dar, como gestora de siniestros, es que te estudies bien la garantía y que confíes en tu corredor. ¡Cuanto más estrechamente colaboremos, mejor!
Nuria Turró. Departamento de siniestros
¿Eres de los que utiliza como sinónimos estos tres conceptos?
Sin duda es muy habitual la confusión entre ellos, pero es importante que aprendas a distinguirlos. De ello depende la cobertura de tu seguro.
¡Te lo cuento con un ejemplo!
La semana pasada un cliente, Juan, me llamó muy preocupado porque había sufrido un hurto en su hogar. Le pedí que me describiera los hechos y empezó a contarme:
“He llegado a casa, la ventana de mi habitación estaba forzada y han entrado llevándose varias joyas de mi mujer, un portátil y algo de dinero”.
Automáticamente, intenté calmarle y decirle que le ayudaríamos en todo lo posible, pero entendí que no se trataba de un hurto si no de un robo y le expliqué la diferencia:
“Juan, se trata de un robo ya que ha habido fuerza sobre las cosas, es decir, han forzado tu ventana para poder entrar. Hubiera sido hurto si, por despiste, hubieras dejado la venta abierta y los ladrones hubieran entrado y cogido todas vuestras pertenencias sin tener que dañar, en este caso, la ventana. Estate tranquilo ya que las compañías dan más cobertura por la garantía de robo que de hurto”.
Por lo tanto, digamos que el hurto es la sustracción de bienes por descuido (sin fuerza sobre las cosas ni intimidación y/o violencia sobre las personas) mientras que el robo es la sustracción de bienes ejerciendo fuerza sobre las cosas como forzando una ventana, rompiendo la cerradura de una puerta, etc.
El cliente muy contento con la explicación me preguntó: “Carolina, ya por curiosidad Entonces ¿el atraco qué es?”

Le respondí siguiendo con el ejemplo que teníamos en la conversación:
“Juan, el atraco es lo mismo que el robo pero además, con violencia o intimidación sobre las personas, por ejemplo, si los ladrones hubieran entrado en tu hogar mientras dormíais, forzando la ventana y apuntándoos con una pistola, al haber intimidación y violencia sobre las personas, se considera atraco. Por suerte, no ha sido vuestro caso ya que es una experiencia muy traumática para quienes lo viven”.
Creo que Juan aprendió enseguida la diferencia. Espero que su experiencia te haya servido a ti también y a partir de ahora puedas distinguir estos conceptos en tu póliza.
¿Sigues teniendo dudas? ¡Contacta con nosotros y te ayudaremos!
Carolina Franco. Ejecutiva de cuentas
Seguro que alguna vez te lo has preguntado, o a lo mejor ya lo sabes y quieres profundizar un poco más. ¡Quédate y te lo cuento!
Una compañía de seguros es una sociedad cuya función principal es recibir un dinero de sus clientes (las primas del seguro) y en contraprestación, en caso de un siniestro, se compromete a indemnizar o reparar ese daño.
Esto que acabamos de definir, también lo conocemos en la industria como la mutualización del riesgo, es decir, una compañía de seguros piensa así:
“Como se que no a todo el mundo se le va a incendiar su vivienda a la vez, hago una bolsa con poco dinero de muchos clientes para indemnizar a aquellos que sufren daños de importes elevados, que de otra manera no podrían asumir.”
¡Claro! ¡realmente un seguro es un gran invento! Porque reconstruir una vivienda puede costar cientos de miles de euros y la prima del seguro solo cuesta una parte fraccional muy inferior.
De toda esta gestión, obviamente, la compañía de seguros se queda un margen.
¿Qué ocurre si la compañía de seguros hace un mal pricing o mala gestión de precios?
Pues si esto ocurre, o si se encuentran con picos altos de siniestralidad, le va a generar un conflicto interno importante. Es bastante simple, si pagan más dinero en siniestros del que facturan en primas, o perderán dinero o ganarán menos.
Así que todas procuran ser más competitivas: cuantos más clientes tenga una aseguradora mayor podrá ser el efecto de mutalización de los riesgos. Así pues, buscan llegar al mayor número de clientes posibles.

¿Cómo llegan a los clientes?
Para llegar a sus clientes, las compañías se apoyan en diferentes canales de venta, que los podríamos resumir en 2 grandes grupos:
Todos entendemos cómo funciona la venta directa, pero... ¿la venta mediada, la conoces?
La venta mediada consiste en que personas formadas y que entienden las necesidades del cliente puedan recomendarle exactamente lo que necesitan y no paguen primas por conceptos que no van a necesitar.
Esta modalidad tiene un peso muy relevante ya que, como sabes, el seguro es un producto bastante complejo para el cliente final. ¿Verdad que a veces no te apetece leerte toda esa letra pequeña, cláusulas y más cláusulas, garantías, etc.?
¡Pues los mediadores esto nos lo tenemos que saber al dedillo!
Dentro de los mediadores tenemos que distinguir entre dos grandes figuras:
¿Qué hace un corredor?
Un corredor entiende tu necesidad y busca en el mercado asegurador la mejor opción.
Su función siempre se ha asociado con clientes o soluciones que requieren de un asesoramiento especial, pero no tiene por qué ser solo para casos especiales...todo el mundo puede recurrir a uno en busca de resultados más ajustados. ¡Nosotros sabemos que cada caso es especial!
En el mercado español los corredores hemos tenido siempre mucha relevancia entre clientes empresas, negocios, comercios y familias, y eso es porque, como te comentaba más arriba, la independencia y la defensa de los intereses de nuestros clientes frente a las compañías aseguradoras, siempre ha sido muy bien recibida.
¡Los corredores siempre trabajamos con los mejores!
Algo muy importante para los corredores es poder trabajar con las mejores compañías del mercado. ¡Claro, no podemos perder de vista que vendemos sus productos! y para gestionarlos, primero nos tienen que gustar a nosotros.
Y segundo: procuramos siempre tener una relación muy estrecha con las mismas, ya que esta cercanía nos permite dar un mejor servicio, mucho más ágil.
¡Esto siempre sin perder nuestra independencia!

Soluciones personalizadas
Otra ventaja que tiene trabajar con corredores y que a lo mejor no sabías es que podemos buscar soluciones para nuestros clientes que el mercado no esta ofreciendo.
¿Cómo lo hacemos?
¿Sabías que un corredor nunca supone un coste adicional para el cliente?
Lo mejor de todo esto es que para ti no supone un coste adicional ya que pactamos directamente con las aseguradoras nuestra remuneración. De hecho, en muchas ocasiones, los clientes pueden encontrar mejores condiciones con un corredor que directamente con una compañía aseguradora.
¿Porqué? Seguro que después de haber leído este artículo ya sabes la respuesta: sencillamente porque hemos elegido un producto mejor confeccionado, hecho con más cariño.
¡A tu medida!
¿Sigues con dudas? ¿Quieres saber qué podemos hacer por ti? ¡Llámanos!
Alejandro Closa. Director
Entre los días 12 y 16 de mayo se celebró la 2ª edición del Rally de Andalucía, en el que CLOSASEGUROS ha tenido el honor de patrocinar al roockie Lucas Poch, quien ha debutado en esta modalidad y promete seguir trabajando duro por su gran pasión.
La competición estuvo marcada por 4 días de etapa por los paisajes andaluces, en el que nuestro piloto consiguió ocupar el 31º puesto en la clasificación general; asegurando que sus objetivos van más allá de este rally y poniendo la meta en el Dakar.
Además, en la entrevista que nos ha dado en exclusiva, nos ha transmitido su entusiasmo por haber debutado en Andalucía, no solo por ser uno de los 10 rallies más importantes, sino por que se trata de una competición que no tiene mucha navegación y como primera toma de contacto en esta modalidad ha sido una experiencia muy positiva
¿Qué hace falta para ser un buen piloto de rally?
Muchas horas practicando Enduro o Motocross para alcanzar un alto nivel de pilotaje y adicionalmente obtener la máxima experiencia navegando y haciendo Roadbooks.
¿La conducción en rallies requiere algún tipo de preparación física? ¿Cómo es una jornada de entrenamiento?
Como en cualquier deporte de motor, yo creo que lo mejor es entrenar el máximo de horas posible encima de la moto, ya que se trabajan muchos músculos que son difíciles de trabajar de la misma forma en un gimnasio o practicando otro deporte.
Yo previamente al Rally, combinaba ejercicios para muscular el tronco superior e inferior con bici de montaña y enduro.

¿Cuándo comenzó tu afición por el mundo del motor y las competiciones de rally?
Mi afición por el motor viene prácticamente de cuando nací, en mi casa siempre ha habido muchas motos y ya a los 8 años empecé a ir en moto. Mi afición por las competiciones de Rally nace a través de mi padre, ya que él solía hacer viajes en moto por África y me trasladó este interés y pasión por ir en moto por el desierto. A raíz de esto, en mi casa siempre se ha seguido el Rally Dakar muy intensamente y de ahí mi sueño por algún día poder participar en él.
¿Qué te motivó a competir en el Rally de Andalucía? ¿Cuál será la siguiente competición en la que te podamos ver?
El motivo por el cual decidí competir en el Rally de Andalucía es porque siempre había querido probar esta modalidad ya que hasta el momento solamente había hecho Enduro. Además, A.S.O te obliga a realizar el Rally de Andalucía o el Rally du Maroc para poder inscribirse en el Rally Dakar.
Mi objetivo es hacer algún día el Rally Dakar, de manera que es probable que sea la próxima competición en la que se me pueda ver, pero para ello necesito conseguir los recursos suficientes cosa que no será fácil.
¿Qué retos te quedan por cumplir?
El reto que me queda por cumplir es hacer el Rally Dakar y llegar a la meta.
¿Qué ha supuesto para ti que una empresa como CLOSASEGUROS te patrocine?
CLOSASEGUROS es una empresa que conozco desde hace muchos años, siempre da apoyo a jóvenes deportistas y les ayuda a conseguir sus objetivos. De manera que para mi es un privilegio que hayan apostado en mi paso por los Rallies y me siento muy agradecido.
¿Cómo ha sido la experiencia de participar en el Rally de Andalucía de la mano de CLOSASEGUROS, podrías contarnos alguna anécdota de la competición?
La profesionalidad con la que trabaja CLOSASEGUROS me da mucha seguridad y confianza, de manera que poder compartir esta experiencia con una empresa así siempre hace mucha ilusión.
Como anécdota se me ocurre que el primer día me había propuesto ir despacio y poder seguir con detalle el Roadbook para no cometer ningún fallo. Pero con los nervios, salí rápido y al cabo de tres kilómetros de carrera ya me habían puesto una penalización por pasar muy rápido una zona de velocidad reducida por no mirar el Roadbook. Fue ahí donde realmente me centré en prestar más atención y no querer correr tanto.
¿Cómo te sientes al haber terminado en el trigésimo primer puesto en la clasificación general?
Desde el primer momento, mi único objetivo era acabar el Rally para obtener la autorización para participar en el Rally Dakar. Pero el primer día, en la etapa prólogo que solo tenía 8km, decidí salir rápido para ponerme a prueba y ver que era capaz de hacer y sorprendentemente obtuve el puesto 32. Al acabar quedé sorprendido de mi resultado, pero sospechaba que no era real, ya que prácticamente nunca había utilizado un Roadbook y sabía que de cara a los siguientes días de carrera me iba a costar más encontrar un ritmo alto en el que sentirme cómodo. Pero cada día me fui adaptando mejor a la moto y finalmente conseguí llegar a meta en la posición 31.
Sabemos que ha habido polémica en la carrera del sábado con los GPS y eso supuso que te salieses de la ruta, ¿Cómo se ha resuelto el altercado?
Pues la verdad es que fue muy frustrante ya que recibía informaciones contradictorias entre el Roadbook y el GPS de manera que estuve unos minutos perdido dando marcha atrás y no me encajaba nada. Pero al cabo de un rato sospeché que había un error ya que ya había probado todas las alternativas. Por suerte al llegar al primer cruce había un comisario donde nos explicó que era un error genérico y que estudiarían cada GPS y nos devolverían el tiempo perdido.
Lucas Poch concluye: “Estoy muy contento de que mi primer Rally haya sido el de Andalucía porque a pesar de ser uno de los 10 más importantes que hay; no tiene mucha navegación y como toma de contacto con esta nueva modalidad ha sido muy buena.”