Un cortocircuito en el sistema eléctrico de una fábrica textil provocó un incendio que dejó la nave industrial inutilizada. Las máquinas quedaron inservibles y la producción se paralizó durante tres meses. La empresa se enfrentaba a un grave problema financiero, ya que, sin producción, los ingresos se redujeron drásticamente.
Afortunadamente, la empresa había contratado una póliza de seguro de daños que cubría no solo la reposición de la maquinaria y la reparación del edificio, sino también la pérdida de ingresos derivada del siniestro, conocida como lucro cesante. Gracias a esta cobertura, pudieron mantener los pagos a proveedores y empleados mientras se resolvía la situación.
Uno de los errores más frecuentes en estos casos es infravalorar el capital asegurado, lo que puede hacer que la indemnización sea insuficiente para cubrir los daños reales.
También es fundamental revisar que la póliza incluya la cobertura de lucro cesante, ya que muchas empresas solo aseguran los daños materiales y no tienen en cuenta la pérdida de ingresos que un siniestro puede causar.
Para evitar estos problemas, es recomendable hacer una revisión periódica de las coberturas y asegurarse de que el capital asegurado se ajusta a la realidad del negocio. Un seguro bien estructurado no solo protege los activos, sino que puede ser la clave para la continuidad de la empresa en momentos de crisis.
Alejandra Llagotera
Muchos empresarios ven los seguros como un gasto, pero en realidad forman parte de una estrategia clave dentro de la Gerencia de Riesgos, una disciplina que permite minimizar las amenazas que pueden afectar a la continuidad de un negocio.
La Gerencia de Riesgos no consiste solo en contratar seguros, sino en anticiparse a los problemas y diseñar estrategias para evitar que un imprevisto pueda afectar la estabilidad de la empresa.
Un ejemplo claro es el de una empresa industrial que sufrió varias caídas de producción debido a averías en su maquinaria. En vez de asumir cada pérdida como un coste inevitable, aplicaron una estrategia de Gerencia de Riesgos que incluyó la mejora del mantenimiento preventivo, la adquisición de equipos de respaldo y la contratación de una póliza específica de avería de maquinaria. Con estos cambios, redujeron sus paradas de producción en un 40% y evitaron pérdidas millonarias.
Para aplicar una estrategia de Gerencia de Riesgos en una pyme, los pasos clave son:
El error más común en las empresas es creer que no necesitan analizar sus riesgos hasta que ocurre un problema. Sin embargo, aplicar estas estrategias de manera proactiva puede evitar grandes pérdidas y garantizar la estabilidad del negocio a largo plazo.
José María Closa Moradell
Cuando diriges una empresa, cada decisión cuenta. Sin embargo, no todas las decisiones salen como se esperan y, en algunos casos, pueden derivar en demandas que ponen en riesgo el patrimonio personal de los administradores y directivos. El seguro de D&O (Directors & Officers) es la protección clave para evitar que una reclamación afecte no solo a la empresa, sino también a quienes la gestionan.
Un CEO de una startup tecnológica tomó la decisión de invertir 500.000 € en el desarrollo de un nuevo software. La inversión no obtuvo los resultados esperados y la empresa sufrió pérdidas. Los socios, al ver el impacto económico, demandaron al CEO por negligencia en la gestión. La póliza de D&O cubrió los gastos legales y la indemnización, evitando que el directivo asumiera personalmente el coste de la reclamación.
Otro caso habitual es el de errores administrativos que derivan en sanciones. Una pyme recibió una multa de 75.000 € por una declaración incorrecta de impuestos. Gracias a su póliza de D&O, los administradores contaron con el apoyo de un equipo legal especializado que les permitió recurrir la sanción y minimizar el impacto económico.
También existen casos en los que los empleados pueden demandar a la dirección de la empresa por una supuesta mala gestión. Una empresa de distribución fue denunciada por sus trabajadores al considerar que la administración había hecho un mal uso de los fondos, provocando despidos. En este caso, la cobertura de D&O asumió los costes de defensa legal y permitió negociar un acuerdo sin que los administradores tuvieran que responder con su propio patrimonio.
A la hora de contratar una póliza de D&O, es importante revisar que cubra los gastos legales, posibles indemnizaciones, reclamaciones de socios, empleados y administraciones públicas, además de contar con asistencia en crisis y protección reputacional. Un error de gestión puede ocurrir en cualquier empresa, pero contar con un seguro adecuado puede marcar la diferencia entre una solución rápida y una crisis financiera personal.
Marta Somoza
En CLOSASEGUROS, este mes hemos tenido el honor de participar en diversas iniciativas solidarias que reflejan nuestra dedicación al bienestar social.
Comenzamos con ASPASIM, una fundación que trabaja incansablemente en favor de las personas con discapacidad intelectual. Nos enorgullece apoyar su labor, colaborando en sus proyectos para mejorar la calidad de vida de quienes más lo necesitan y promover su integración en la comunidad.
Además, tuvimos la oportunidad de acompañar a Lucas Poch en su participación en el Rallye du Maroc, un desafío deportivo que demuestra su valentía y perseverancia. A través de nuestro apoyo, buscamos respaldar no solo su esfuerzo en la competencia, sino también la causa que impulsa su participación, generando un impacto positivo tanto en el rally como fuera de él.
Por último, participamos activamente con la Fundación Messi, apoyando su misión de ofrecer nuevas oportunidades a niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad. A través de programas educativos y deportivos, la fundación busca cambiar vidas y ofrecer un futuro mejor a quienes más lo necesitan.
Estas iniciativas son solo un reflejo de nuestro compromiso con la comunidad y el deseo de generar un impacto positivo en las vidas de las personas. En CLOSASEGUROS, creemos firmemente que las acciones solidarias tienen el poder de transformar, y estamos orgullosos de ser parte de estos proyectos que hacen la diferencia.
¿Quién eres?
Soy Raquel Raurell, tengo 52 años, estoy casada y vivo en Vic junto a nuestra perrita Duna.
¿Qué te encanta hacer cuando no estás trabajando y cuáles son tus aficiones?
Me apasiona pasar tiempo con mi familia y amigos. Además, disfruto mucho de la cocina, practicar yoga, realizar caminatas tranquilas, asistir al teatro y a conciertos, leer y organizar viajes.
¿Dónde trabajas en CLOSASEGUROS?
En CLOSASEGUROS formo parte del Departamento de Empresas, desempeñando funciones de back-office. Este puesto de soporte me resulta muy gratificante, ya que me permite realizar gestiones de cotización y mantenimiento de pólizas, donde el trabajo en equipo es esencial para ser más eficientes.
¿Qué es lo que más te gusta del mundo de la correduría de seguros?
Lo que más me atrae del mundo de los seguros es su constante evolución. La aparición de nuevas necesidades nos impulsa a aprender y crecer profesionalmente, lo que nos permite afrontar desafíos y sentir la satisfacción de hacer bien nuestro trabajo.
Una frase que te inspire o con la que te sientas identificada
"No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy." Creo firmemente que procrastinar puede ser un obstáculo para avanzar, por eso intento ser productiva y resolver lo que puedo al momento. Me ayuda a mantener el foco y a sentir que cada día cuenta, lo cual es clave tanto en lo personal como en lo profesional.o plazo. En un mercado cada vez más volátil, contar con esta cobertura es una inversión estratégica que permite a las empresas operar y expandirse con confianza
Raquel Raurell
El impago de clientes representa uno de los mayores riesgos financieros para cualquier empresa. Cuando los clientes no cumplen con sus pagos, el flujo de caja se ve directamente afectado, lo que compromete la capacidad de la empresa para cumplir con sus propias obligaciones financieras, como pagos a proveedores, empleados y servicios. Estos retrasos generan un desequilibrio en la liquidez, dificultando la planificación tanto a corto como a largo plazo, y en muchos casos obligan a recurrir a líneas de crédito o préstamos que elevan los costos financieros. Para pequeñas y medianas empresas, que a menudo dependen de unos pocos clientes clave, un impago significativo puede incluso llevar a la insolvencia.
Además, la falta de pagos puntuales no solo frena la operación diaria, sino que también limita las oportunidades de expansión o inversión en nuevos proyectos. En un entorno tan incierto, el seguro de crédito comercial se convierte en una herramienta crucial para proteger a la empresa y garantizar su estabilidad financiera.
¿Cómo puede un seguro de crédito comercial garantizar la continuidad del negocio frente a la morosidad?
El seguro de crédito actúa como una red de protección que minimiza el impacto del impago. En caso de que un cliente no pague dentro de los plazos acordados o entre en insolvencia, el seguro de crédito cubre una parte significativa de la deuda, permitiendo a la empresa mantener su liquidez.
Además, las compañías de seguros de crédito ofrecen servicios de evaluación de solvencia, ayudando a la empresa a tomar decisiones informadas al otorgar crédito a sus clientes. Este análisis reduce el riesgo de trabajar con clientes financieramente inestables. Otro beneficio importante es el apoyo en la recuperación de deudas y gestión de cobros, mejorando los procesos de cobro y asegurando que las deudas se paguen. Para empresas que dependen en gran medida de unos pocos clientes, esta cobertura es esencial para no depender exclusivamente de la solvencia de uno o dos clientes clave.
Coberturas clave y beneficios adicionales de un seguro de crédito
Un seguro de crédito comercial ofrece varias coberturas esenciales que pueden marcar la diferencia en la estabilidad financiera de la empresa:
Un seguro de crédito comercial no solo protege frente a la morosidad, sino que también ofrece herramientas cruciales para gestionar los riesgos financieros, mejorando la estabilidad y garantizando la continuidad del negocio a largo plazo. En un mercado cada vez más volátil, contar con esta cobertura es una inversión estratégica que permite a las empresas operar y expandirse con confianza
Carlos Valls
Para muchas empresas, el seguro representa una red de seguridad esencial. Sin embargo, a veces un descuido administrativo o una decisión anticipada puede poner en riesgo esa protección. A continuación, te compartimos una historia real que muestra lo importante que es mantener al día las pólizas de seguro y las consecuencias de no hacerlo.
José y Laura son empresarios con negocios distintos, pero ambos habían confiado en sus seguros para proteger sus activos y operaciones. Aun así, cada uno experimentó una situación crítica debido a la interrupción de su cobertura.
José, dueño de una empresa que había tenido su póliza de seguro al día durante años, se sorprendió al descubrir que el último recibo había sido devuelto por el banco debido a un error administrativo. Aunque parecía un problema menor, esta devolución temporalmente dejó la póliza sin efecto. En el tiempo que tomó resolver la situación, sucedió lo inesperado: un siniestro afectó sus instalaciones.
Cuando José intentó activar la cobertura, la aseguradora le informó que no podría procesar la reclamación hasta que se completara el pago pendiente. Afortunadamente, José actuó rápidamente y liquidó el recibo, lo que permitió que la aseguradora retomara el caso, gestionara el siniestro y valorara la indemnización conforme a las garantías contratadas. Este imprevisto le enseñó a José la importancia de asegurar que su cobertura esté siempre activa y sin interrupciones, incluso ante errores administrativos.
Laura, en cambio, se encontró en una situación aún más delicada.
Propietaria de una nave industrial, Laura había decidido vender el inmueble y pensó que ya no necesitaba su seguro de daños. Tras la devolución del recibo de la póliza en dos ocasiones, Laura nos notificó, como correduría de seguros, que planeaba cancelar el seguro, ya que esperaba cerrar la venta pronto. Aunque le sugerimos mantener el seguro activo hasta finalizar el proceso de venta, ella confiaba en que la operación se concretaría sin demora.
Sin embargo, la venta se retrasó, y durante unas lluvias torrenciales, la nave sufrió daños graves. Al intentar presentar una reclamación, Laura se encontró con que la póliza había sido anulada por falta de pago. La aseguradora rechazó la cobertura, dejando a Laura con los gastos de reparación a su cargo. Fue un golpe financiero y una lección valiosa: en momentos críticos, tener la cobertura adecuada activa hasta el final del proceso hubiera marcado la diferencia.
La historia de José y Laura destaca cómo, en situaciones críticas, una póliza de seguro activa puede salvar una empresa de pérdidas significativas. La continuidad en los pagos y la comunicación constante con la correduría de seguros son claves para garantizar que, cuando ocurra lo inesperado, el respaldo estará ahí para proteger los intereses de la empresa.
Jordi Fernández
Los directivos de cualquier empresa, ya sea grande o pequeña, asumen riesgos importantes cada vez que toman decisiones corporativas. Aunque el seguro de responsabilidad civil para directivos (D&O, por sus siglas en inglés) nació como una herramienta para grandes corporaciones, hoy es una cobertura esencial también para pequeñas y medianas empresas. En el entorno actual, incluso decisiones bien fundamentadas pueden conllevar riesgos que deriven en reclamaciones legales personales, ya sea por parte de accionistas, empleados, acreedores o entidades regulatorias. El seguro D&O se ha convertido en una herramienta accesible y competitiva para proteger el patrimonio personal de los líderes empresariales ante estos riesgos.
1. Riesgos clave que enfrentan los directivos
Los directivos se encuentran expuestos a riesgos como demandas por mala gestión, conflictos de interés, incumplimiento de normativas y disputas laborales. Las reclamaciones de extrabajadores por situaciones de acoso o mobbing laboral son cada vez más frecuentes, incluso en empresas de menor tamaño. Este tipo de demandas no solo pueden poner en riesgo el patrimonio de los directivos, sino también su reputación y carrera. Además, los acreedores, en situaciones financieras complicadas, pueden dirigir reclamaciones contra los directivos para intentar recuperar sus fondos. En un contexto donde la presión regulatoria y la complejidad del entorno empresarial son crecientes, las decisiones corporativas pueden tener consecuencias personales significativas para los líderes.
2. El papel del seguro D&O en la mitigación de riesgos
El seguro de responsabilidad civil para directivos (D&O) ofrece a los líderes empresariales la protección necesaria para enfrentar estos desafíos con mayor seguridad. Esta cobertura respalda los costes legales y las indemnizaciones que puedan surgir de demandas, incluyendo reclamaciones laborales y de acreedores. Para las pequeñas y medianas empresas, disponer de esta protección no solo mitiga riesgos financieros, sino que también protege el patrimonio personal de los directivos a un coste accesible, permitiéndoles trabajar sin temer por posibles consecuencias legales personales.
3. Coberturas clave de un seguro D&O
Un seguro D&O bien estructurado incluye diversas coberturas esenciales para los directivos, tales como:
Estas coberturas son fundamentales para que los directivos puedan concentrarse en sus responsabilidades, sabiendo que cuentan con un respaldo sólido frente a riesgos legales y laborales.
4. Casos de éxito: el valor del seguro D&O en situaciones críticas
Existen muchos ejemplos que ilustran el valor del seguro D&O en la protección de directivos. En un caso reciente, un directivo de una empresa de manufactura enfrentó una demanda por mobbing laboral interpuesta por un extrabajador. Gracias a su póliza de D&O, pudo asumir los costes legales y llegar a un acuerdo sin comprometer su patrimonio personal. Otro caso ocurrió en una empresa comercial que atravesó dificultades financieras; un acreedor reclamó una gestión indebida de fondos. La cobertura D&O cubrió los gastos de defensa y permitió un acuerdo favorable, protegiendo tanto los intereses de la empresa como el patrimonio de los directivos.
En conclusión, el seguro D&O se ha convertido en una herramienta accesible y fundamental para directivos de todo tipo de empresas. No solo minimiza los riesgos financieros y protege frente a demandas y sanciones, sino que también proporciona la tranquilidad necesaria para que los directivos puedan centrarse en su labor sin miedo a las consecuencias legales personales.a proteger los intereses de la empresa y optimizar el proceso de resolución de siniestros, minimizando así el impacto en sus operaciones diarias.
Alejandro Closa
Una gestión eficiente de las reclamaciones es esencial para dimensionar adecuadamente las pérdidas y provisionar los fondos necesarios, evitando desajustes en la contabilidad de la empresa. Tener los seguros a través de una correduría aporta un valor añadido: cuentas con un equipo de expertos que supervisa cada expediente y lucha por obtener el resultado más favorable para tu empresa.
Las pymes enfrentan varios desafíos al gestionar reclamaciones, entre ellos, recibir un asesoramiento preciso sobre los riesgos específicos y las opciones de cobertura más adecuadas. Este nivel de acompañamiento solo se consigue a través de un corredor profesional y de confianza, quien se asegurará de que, ante un siniestro, los perjuicios sean mínimos o estén cubiertos en su totalidad.
¿Cómo garantizar que las reclamaciones se procesen de forma rápida y eficiente?
La comunicación constante y fluida con el corredor es clave. Este profesional orientará a la empresa sobre los pasos a seguir para agilizar la resolución del siniestro, actuando como intermediario con la aseguradora y gestionando los aspectos técnicos del proceso.
Herramientas y recursos para una gestión óptima de reclamaciones
Contar con una buena gestión documental y una coordinación constante con el corredor facilita el seguimiento del caso y asegura una resolución favorable. Una correduría aporta experiencia y herramientas que mejoran la precisión y velocidad en cada etapa de la reclamación.
Casos de éxito: empresas que han optimizado sus reclamaciones de seguros
Algunos ejemplos ilustran el valor añadido de contar con una correduría:
En cada paso, el apoyo de un corredor resulta fundamental para proteger los intereses de la empresa y optimizar el proceso de resolución de siniestros, minimizando así el impacto en sus operaciones diarias.
Alejandra Llagostera
Javier nunca imaginó que podría encontrarse en una situación así. Dueño de un piso que llevaba años alquilando sin problemas, un día descubrió que su nuevo inquilino no solo había dejado de pagar el alquiler, sino que también se había convertido en lo que llaman un "inquiokupa". A pesar de las múltiples llamadas y advertencias, el inquilino no solo se negaba a abandonar la propiedad, sino que había dañado parte de la vivienda, convirtiendo el que una vez fue un hogar acogedor en un lugar destrozado.
La impotencia que sentía Javier era enorme. Durante meses, no podía disponer de su propiedad, no percibía los ingresos del alquiler y, por si fuera poco, los gastos legales para intentar desalojar al inquilino no dejaban de aumentar. La desesperación crecía hasta que recordó que su seguro de hogar incluía una cobertura específica para estos casos.
Gracias a su póliza, Javier pudo reclamar por los daños materiales ocasionados por el inquilino. Su seguro cubrió los costes de reparación, devolviendo la propiedad a su estado original. Además, como su seguro también contemplaba la pérdida de alquiler, Javier recibió una compensación por los meses en los que no pudo alquilar la vivienda. Pero lo más valioso fue la asistencia legal que recibió. Los expertos legales de su aseguradora se encargaron de todo el proceso de desalojo, representándolo en cada etapa, lo que le permitió recuperar su vivienda sin tener que afrontar solo los complicados trámites judiciales.
Este caso de okupación terminó bien para Javier gracias a que su póliza de hogar no solo cubría los daños físicos, sino también la pérdida de ingresos y los gastos legales.
¿Cómo estar protegido ante una situación como la de Javier?
Para propietarios como él, contar con un seguro que incluya coberturas específicas frente a la okupación o inquiokupación es crucial. Es fundamental revisar que la póliza contemple la protección ante daños causados por terceros, como los okupas, que cubra las pérdidas de alquiler si la propiedad no puede ser arrendada, y que incluya el respaldo legal para afrontar los procesos judiciales necesarios para recuperar la vivienda.
¿Qué hacer si tu inquilino deja de pagar?
La situación de Javier es un recordatorio de que incluso los inquilinos aparentemente confiables pueden convertirse en morosos o, peor aún, en inquiokupas. Para protegerse, contratar un seguro de Impago de Alquiler es la mejor opción. Este tipo de póliza no solo garantiza el pago de la renta durante un tiempo determinado (hasta 12 meses en muchos casos), sino que también ofrece asistencia legal especializada para tramitar el desalojo y recuperar la propiedad.
En conclusión, la historia de Javier demuestra que estar adecuadamente protegido es la mejor manera de minimizar los daños ante una okupación. Si tienes dudas sobre tu cobertura o te gustaría saber más sobre cómo puedes proteger tu propiedad, contacta con tu asesor de CLOSASEGUROS y asegura tu tranquilidad.
Sandra Cardero