Es una conversación que casi nadie quiere tener. Pero si tu empresa está gestionada por dos o tres socios —hermanos, primos, familiares directos— y uno de ellos fallece, pueden pasar varias cosas al mismo tiempo, y ninguna buena.
Por un lado, la empresa pierde a una persona clave: alguien que llevaba clientes, tomaba decisiones o gestionaba un área esencial. Eso tiene un impacto económico directo: caída de facturación, proyectos que se paran, costes de contratar un sustituto o de reorganizar el equipo.
Por otro lado, las participaciones del socio fallecido pasan a sus herederos (cónyuge, hijos…), que pueden querer venderlas, exigir su valor en metálico o incluso participar en la gestión. Si no hay un acuerdo previo, esto puede derivar en bloqueos societarios, conflictos familiares o la necesidad de endeudarse o vender activos para pagar a los herederos.
Dos herramientas que, combinadas, resuelven el problema:
1. Seguro de persona clave (key man) El beneficiario es la empresa. Si una persona insustituible fallece o queda incapacitada, la póliza entrega un capital que permite absorber el impacto operativo: mantener la actividad, cubrir la caída de ingresos y financiar la transición. No tiene que ser un socio: puede ser un director comercial, un técnico de producción o cualquier persona de la que dependa una parte crítica del negocio.
2. Seguro de vida cruzado entre socios El beneficiario son los socios supervivientes. Cada socio asegura la vida del otro por un importe equivalente al valor de su participación. Si uno fallece, el capital del seguro permite a los socios supervivientes comprar las participaciones a los herederos. Sin conflicto, sin deuda, sin poner en riesgo la continuidad del negocio.
Eso sí, para que funcione correctamente, ambos seguros deben ir acompañados de un pacto de socios bien redactado que regule qué ocurre con las participaciones en caso de fallecimiento, incapacidad o salida voluntaria.
En CLOSASEGUROS trabajamos estos productos con nuestros clientes de empresa familiar, combinando la planificación sucesoria con las coberturas de vida adecuadas. Porque proteger una empresa familiar no es solo cubrir sus activos: es asegurar que la relación entre socios y herederos no se convierta en un problema.
Nadie quiere pensar en esto. Pero pensarlo a tiempo es lo que marca la diferencia.
Luis Lloret
¿Cuáles son los tres valores que mejor representan tu forma de trabajar y por qué?
Por mi parte, recalcaría tres: el compromiso con la filosofía y los objetivos de la empresa en la que trabajo, porque sin compromiso no es posible involucrarse en la labor diaria. La responsabilidad personal por cumplir con mis obligaciones y porque va ligado al anterior valor. Y finalmente respeto. El respeto es un valor fundamental en todos los aspectos de la vida y también en el trabajo. Respeto por tus superiores, respeto por tus compañeros y respeto por los clientes.
¿Qué te atrajo del sector asegurador y cuáles consideras que son los mayores retos y oportunidades en la actualidad?
Mi trabajo anterior, fue en el sector del Turismo. Trabajé 10 años en la organización de viajes vacacionales internacionales en un agencia de viajes. Mi papel era el de mediador entre el cliente y las mayoristas/corresponsales de diferentes países. En el momento que decidí cambiar de sector, entendí que mi función era similar en una correduría de seguros. Mi objetivo final era satisfacer al cliente y negociar con la mayorista. En el sector de los seguros cambia el contenido, pero el continente es el mismo.
En un mundo tan cambiante y exigente como el actual, los retos son constantes y normalmente están estrechamente relacionados a generar nuevas oportunidades de negocio, La clave es saber adaptarse de una forma rápida y eficaz y saber sacar provecho del cambio.
Si tu trayectoria profesional se convirtiera en un caso de estudio empresarial, ¿qué aspectos destacarías como clave para el éxito?
Es una pregunta curiosa en mi caso. Mi rol en la empresa se desarrolla más en un vertiente de soporte técnico, no es un motor principal para el negocio. Pero está claro que para que una estructura empresarial sea exitosa, no sólo depende de los grandes pilares con poder de decisión, sino de la aportación diaria de todos los que formamos parte de esa estructura. Así que mi clave del “éxito” ha sido mantener un estilo de trabajo basado en la calidad constante a lo largo de los más de 20 años en ClosaSeguros, contribuyendo a su crecimiento.
¿Cuál ha sido el mejor consejo profesional que has recibido y cómo ha influido en tu forma de gestionar clientes y proyectos?
Pues, sinceramente, creo que el mejor consejo que he podido recibir y también el que puedo dar, ha sido escuchar activamente a nuestros clientes. Si nuestro objetivo profesional es que confíen en nosotros como sus asesores para todo lo relacionado con sus necesidades aseguradoras, hay que escucharles mucho y también preguntarles por sus requerimientos e inquietudes. Además los clientes evolucionan y lo que necesitan hoy, puede variar mañana. Nuestra voluntad es acompañarlos en todas las etapas de la vida. Mi recorrido profesional se ha construido en base a una experiencia llena de escuchar mucho y aprender de todos los que me han rodeado. Para mí ha sido un gran aprendizaje asumir que me he equivocado y que seguiré haciéndolo, pero que gracias a eso, he ganado conocimiento y ganas por saber más.
Si pudieras aprender de una figura destacada en el mundo de los negocios o el liderazgo, ¿quién sería y qué le preguntarías?
La verdad, es que no tengo referentes en el mundo empresarial. No tengo referentes, en general. Me interesan seguir discursos vitales como los del filósofo y teólogo Francesc Torralba o la periodista Rosa Mª Calaf y lo más parecido a un referente que tengo, es la figura de mi abuelo. Fue una grandísima PERSONA, persona en mayúsculas por sus valores y humanidad y es mi espejo en la vida.
Marta Somoza
Vendes, entregas, facturas… y el cliente no paga. O paga tres meses tarde. O directamente desaparece. Es una situación más habitual de lo que parece, y en un contexto como el de 2026 ; con tensiones geopolíticas, aranceles comerciales y cadenas de suministro todavía bajo presión, el riesgo de impago es una amenaza real para cualquier empresa que venda a crédito.
El seguro de crédito es una herramienta que muchas grandes empresas llevan años utilizando, pero que sigue siendo poco conocida entre las pymes. Y, sin embargo, es precisamente en las empresas medianas donde un impago importante puede tener consecuencias más graves: afectar la tesorería, generar tensiones con proveedores, dificultar el acceso a financiación o incluso comprometer la viabilidad del negocio.
¿Qué cubre un seguro de crédito?
¿A quién le conviene?
A cualquier empresa que venda a crédito, especialmente si trabaja con plazos de pago de 30, 60, 90, 120, incluso de hasta 360 días; si tiene clientes concentrados (donde un solo impago tendría un impacto relevante); o si exporta a mercados con riesgo país.
En CLOSASEGUROS contamos con un área específica de crédito. Te ayudamos a evaluar tu cartera de clientes, identificar los riesgos y diseñar una póliza que proteja tu facturación sin complicar tu operativa comercial.
Porque vender bien también es saber cobrar. Y si no puedes evitar el impago, al menos puedes estar cubierto.
Carlos Valls
Todo empezó un martes por la mañana. Laura, responsable de operaciones de una startup de e-commerce con sede en Barcelona, recibió un email aparentemente enviado por su proveedor logístico. El asunto era claro: "Incidencia urgente con tu último envío. Revisa el documento adjunto." Laura hizo clic. En menos de diez minutos, todos los servidores de la empresa estaban cifrados.
La pantalla mostraba un mensaje de los atacantes: para recuperar los datos, debían pagar un rescate en criptomonedas. El catálogo de productos, los pedidos en curso, la base de datos de clientes, las facturas… todo inaccesible. La empresa facturaba unos 400.000 € al año y dependía al 100 % de su plataforma online. Sin sistemas, no había negocio.
Lo que podría haber sido el final de la startup se resolvió en pocos días gracias a que habían contratado, apenas seis meses antes, una póliza de ciberprotección.
La respuesta fue inmediata. Esa misma tarde, un equipo forense especializado proporcionado por la aseguradora analizó el alcance del ataque e identificó la vía de entrada. Al día siguiente comenzó la restauración de los sistemas a partir de copias de seguridad protegidas. Un abogado especializado gestionó la notificación a la Agencia de Protección de Datos y la comunicación a los clientes afectados. Además, la póliza cubrió la pérdida de facturación durante los cinco días de parón y los gastos técnicos de toda la operación.
El coste total del siniestro superó los 35.000 €. La póliza absorbió más del 90 %. Sin ese seguro, Laura y su equipo habrían tenido que asumir un golpe económico que, en su etapa de crecimiento, habría puesto en serio peligro la viabilidad del proyecto.
Lecciones aprendidas:
En CLOSASEGUROS ayudamos a nuestros clientes a evaluar su exposición digital y a contratar la protección adecuada. Porque hoy, proteger tu empresa también significa proteger su lado digital.
Marta Quintana
Si hace tres años te hubieran preguntado por los principales riesgos de tu empresa, probablemente habrías pensado en incendios, robos o responsabilidad civil. Hoy, el mapa de amenazas es muy diferente. Los ciberataques, las obligaciones derivadas de la NIS2, las tensiones en la cadena de suministro, la responsabilidad medioambiental o los efectos de la inestabilidad geopolítica se han colado entre los riesgos más relevantes para cualquier pyme.
El problema es que muchos programas de seguros no han evolucionado al mismo ritmo. Se renuevan año tras año sin comprobar si cubren estas nuevas realidades.
Y aquí viene la buena noticia: el momento actual del mercado asegurador es especialmente favorable para completar esa protección. Según los últimos informes de WTW y AGERS, las aseguradoras se encuentran en una fase de estabilidad con mayor capacidad y apetito por incorporar riesgos que hace dos o tres años no querían ni valorar. Esto no significa necesariamente que todo cueste menos, sino algo más importante: ahora es más fácil acceder a coberturas que antes eran difíciles de conseguir o tenían condiciones muy restrictivas.
¿Qué deberías revisar?
No se trata de contratar más pólizas por contratar. Se trata de asegurar que tu programa de seguros refleja los riesgos que tienes hoy, no los que tenías hace tres años.
En CLOSASEGUROS hacemos esta revisión contigo, identificamos los huecos y aprovechamos el contexto favorable del mercado para completar tu protección. Porque en gestión de riesgos, anticiparse siempre sale más barato que reaccionar.
Marta Bufill
Si crees que los ciberataques solo afectan a grandes empresas, los datos dicen lo contrario: más del 95 % de las pymes españolas sufrió al menos un incidente de ciberseguridad el último año, según el informe Hiscox de Ciberpreparación. Y lo que muchas no saben es que el marco legal también ha cambiado.
La Directiva europea NIS2, cuya transposición en España se está ultimando a través de la Ley de Coordinación y Gobernanza de la Ciberseguridad, amplía las obligaciones de ciberseguridad a 18 sectores y afecta a empresas medianas y grandes (más de 50 empleados o más de 10 millones de facturación). Las sanciones pueden alcanzar los 10 millones de euros, y por primera vez se establece la responsabilidad personal de los directivos en caso de incumplimiento.
En este contexto, un ciberseguro se convierte en una pieza esencial del programa de protección de cualquier empresa. No sustituye las medidas preventivas, pero las complementa cubriendo lo que la prevención no siempre puede evitar.
¿Qué cubre un ciberseguro?
¿Qué empresas deberían planteárselo?
Cualquiera que maneje datos de clientes, trabaje con sistemas conectados, utilice facturación electrónica, CRM o venda online. No hace falta ser una empresa tecnológica: una asesoría, una clínica, una empresa de logística o un comercio con tienda online tienen exactamente el mismo riesgo.
En CLOSASEGUROS analizamos tu nivel de exposición digital y te ayudamos a decidir si necesitas un ciberseguro, con qué capitales y con qué coberturas específicas para tu actividad. Porque proteger tu empresa en 2026 también significa protegerla en el plano digital.
Marta Somoza
El alquiler ocasional a través de plataformas digitales se ha normalizado. Sin embargo, muchas pólizas de hogar excluyen el uso turístico si no está declarado.
Si se produce un daño causado por un inquilino ocasional y la compañía detecta actividad no comunicada, podría limitar o rechazar la cobertura.
Aspectos clave a revisar:
Alquilar puede ser una fuente de ingresos interesante, pero hacerlo sin revisar la póliza puede suponer un riesgo innecesario.
Nuestro consejo: antes de publicar tu vivienda, consúltanos. Ajustar la cobertura es sencillo y evita problemas futuros.
Laura Fisac
Desde hace años, muchas actividades económicas están obligadas a disponer de una garantía financiera que cubra los daños que puedan causar al medioambiente. Esto no solo aplica a industrias pesadas: también afecta a empresas de limpieza, logística, tratamiento de residuos, obras, imprentas, estaciones de servicio o talleres.
La Responsabilidad Civil Medioambiental cubre:
No contar con esta cobertura puede implicar multas de hasta 2 millones de euros, cierre temporal o incluso responsabilidad penal.
En CLOSASEGUROS revisamos si tu CNAE, actividad y procesos están afectados por esta obligación, y te ayudamos a contratar una póliza adecuada, con los capitales mínimos exigidos por la ley.
Raquel Raurell
En septiembre, uno de nuestros clientes del sector tecnológico sufrió un ataque de ransomware. Al abrir un archivo en apariencia inofensivo, se cifraron todos los servidores de la empresa y los ciberdelincuentes exigieron un rescate en criptomonedas.
Gracias a que contaban con un seguro de ciberprotección, la respuesta fue inmediata:
El coste total del siniestro superó los 42.000 €, pero la póliza absorbió más del 90%. Sin ese seguro, la empresa podría haber perdido clientes, datos críticos y reputación.
Una historia que demuestra que el riesgo digital es real… y que protegerse es más fácil de lo que parece.
Marta Quintana, Directora de siniestros
En CLOSASEGUROS creemos que el compromiso con la sociedad va más allá de nuestro trabajo diario. Por eso, este año decidimos sumarnos a la Milla Solidaria organizada por la Fundación ASPASIM, una entidad con la que compartimos valores de inclusión, dignidad y apoyo a las personas con diversidad funcional.
La Milla Solidaria no es una carrera cualquiera. Es una jornada lúdica y participativa en la que personas con y sin discapacidad comparten espacio, esfuerzo y alegría en igualdad de condiciones. Este año, el evento se celebró en el Parc de l’Oreneta (Barcelona), reuniendo a más de 500 personas entre participantes, voluntarios y familiares.
Desde CLOSASEGUROS no solo nos inscribimos para correr, sino que también colaboramos con una donación económica que contribuirá a financiar programas de educación inclusiva y formación laboral para jóvenes con capacidades especiales.
Apostar por la inclusión también es una forma de proteger lo importante. Gracias a todo el equipo que se sumó y a ASPASIM por permitirnos formar parte de esta iniciativa.
JM Closa Moradell, Director