En septiembre, uno de nuestros clientes del sector tecnológico sufrió un ataque de ransomware. Al abrir un archivo en apariencia inofensivo, se cifraron todos los servidores de la empresa y los ciberdelincuentes exigieron un rescate en criptomonedas.
Gracias a que contaban con un seguro de ciberprotección, la respuesta fue inmediata:
El coste total del siniestro superó los 42.000 €, pero la póliza absorbió más del 90%. Sin ese seguro, la empresa podría haber perdido clientes, datos críticos y reputación.
Una historia que demuestra que el riesgo digital es real… y que protegerse es más fácil de lo que parece.
Marta Quintana, Directora de siniestros
En septiembre, uno de nuestros clientes del sector tecnológico sufrió un ataque de ransomware. Al abrir un archivo en apariencia inofensivo, se cifraron todos los servidores de la empresa y los ciberdelincuentes exigieron un rescate en criptomonedas.
Gracias a que contaban con un seguro de ciberprotección, la respuesta fue inmediata:
El coste total del siniestro superó los 42.000 €, pero la póliza absorbió más del 90%. Sin ese seguro, la empresa podría haber perdido clientes, datos críticos y reputación.
Una historia que demuestra que el riesgo digital es real… y que protegerse es más fácil de lo que parece.
Marta Quintana, Directora de siniestros