Hoy en día nuestras vidas están repletas de múltiples tareas y obligaciones que en ocasiones provocan que nos olvidemos de vivir el momento presente y, por inercia, atendamos a éstas con demasiada prisa para llegar a cumplir con todas ellas.
Esta manera de vivir demasiado rápido no nos permite disfrutar de forma plena y consciente de cada actividad que hacemos y, además, puede llegar a tener consecuencias desagradables, tanto físicas como mentales: desde apatía, dolores musculares y enfermedades psicosomáticas hasta un estado de ánimo distímico (melancólico, triste…), desconexión emocional, preocupación excesiva y estrés crónico.
Aquí tienes algunas sugerencias que, si adaptas, a tu día a día, te permitirán poner un poco el freno y disfrutar más de ciertos momentos de la jornada y de tu vida. Son ideas para llevar una vida más tranquila y relajada, que nos permitirán lograr una mayor paz interior:
Hoy en día nuestras vidas están repletas de múltiples tareas y obligaciones que en ocasiones provocan que nos olvidemos de vivir el momento presente y, por inercia, atendamos a éstas con demasiada prisa para llegar a cumplir con todas ellas.
Esta manera de vivir demasiado rápido no nos permite disfrutar de forma plena y consciente de cada actividad que hacemos y, además, puede llegar a tener consecuencias desagradables, tanto físicas como mentales: desde apatía, dolores musculares y enfermedades psicosomáticas hasta un estado de ánimo distímico (melancólico, triste…), desconexión emocional, preocupación excesiva y estrés crónico.
Aquí tienes algunas sugerencias que, si adaptas, a tu día a día, te permitirán poner un poco el freno y disfrutar más de ciertos momentos de la jornada y de tu vida. Son ideas para llevar una vida más tranquila y relajada, que nos permitirán lograr una mayor paz interior: